miércoles 9 de diciembre de 2009

Briconsejos

Como sabréis, la humedad es el enemigo nº1 de los audífonos e implantes cocleares. Hasta hace poco comprábamos unas pastillas secantes que colocábamos en una cajita junto con los audífonos toda la noche y que cumplían muy bien su función. El único problema era el precio de dichas pastillas. Seis unidades de 2gr cuestan 12 €.

Indagando un poco a raíz de un comentario que hizo Luz Gigirey en un taller al que asistimos, encontré el mismo material (silica gel) a granel. Para hacerse una idea del precio, compré 1 Kg en Alemania y con portes incluidos hasta mi casa me costó tan sólo 20,60 €. (O lo que es lo mismo, 0,02 € el gramo!) Además, este silica gel es regenerable. Se puede volver a secar introduciéndolo en el horno a 80º durante una hora.

Sólo quedaba por resolver el tema de cómo colocar convenientemente el silica gel a granel en la caja de los audífonos de manera "ordenada".

Hasta la semana pasada, hemos utilizado dos cápsulas vaciadas de las pastillas antiguas pegadas entre sí y con un lado perforado. Funcionaba pero era engorroso.

Con la compra de los nuevos audífonos, nos han entregado un kit de mantenimiento y ¡Oh sorpresa! venía una nueva caja para secar los audífonos que me dio la idea que os voy a contar.

He tomado fotos de todo para hacerlo más claro.

Empecemos:


Este es el recipiente en cuestión. En nuestro caso es de la marca Phonak.


Como podéis ver, en el interior se aloja un cesto perforado en la parte baja.


Normalmente se deposita la pastilla que veis en la parte inferior izquierda en el fondo del bote, se coloca el cesto con los audífonos y se cierra la tapa. ¿Y el trozo de tela?


El trozo de tela es un simple retal de algodón sin teñir de 14 cm de diámetro. Es importante cortarlo en círculo y respetar la dimensión para su correcto ajuste como luego veréis.


Este es el silica gel a granel con una pastilla encima para comparar. Aquí sólo hay 300 gr. Hay que guardarlo en una bolsa hermética.


Como podéis ver, el material es el mismo pero en bolitas un poco más gruesas. Es imprescindible que sea silica gel NARANJA y nunca AZUL porque éste último es tóxico.


Echamos en el fondo del bote (sin la cesta) unos 15 ml (aproximadamente una cuchara sopera rasa)


Colocamos el paño bien centrado y ponemos el cesto.


Como véis, el paño se encaja entre el cesto y la pared exterior sellando perfectamente el fondo del bote.


Si el paño es de 14 cm, queda enrasado a unos 5 mm de la parte superior.


Y aquí tenemos el resultado final. Unos audífonos secos a un precio imbatible.
(Estos son los audífonos anteriores de Paula, no me ha querido dejar los nuevos porque no se los quita por nada del mundo al no ser que tenga que irse a dormir o a duchar....)

sábado 5 de diciembre de 2009

Estamos de estreno

Hoy ha sido un gran día. Paula ha estrenado sus nuevos audífonos Phonak Nios con FM integrado y un emisor ZoomLink. Son de color "rosa princesa" y Paula se siente guapísima con ellos. Además también tenemos un iView para comprobar todo el funcionamiento.

Antes de nada, quiero agradecer mucho a Pablo y Pilar de Servicios Auditivos Ibiza el que nos hayan hecho hoy un hueco en sus agendas para atendernos ya que nos acercábamos peligrosamente a las vacaciones de navidad y queríamos tener antes los nuevos audífonos. Han sido absolutamente profesionales además de encantadores con nosotros y nos han resuelto hoy mismo un pequeño problema que hemos encontrado al llegar a casa. Creo que han comido y cenado tarde hoy por nuestra culpa...

También he de agradecer a Fernanda Hinojosa por habernos recomendado y animado insitentemente a que probásemos el FM. Ella siempre ha tenido claro que el FM es una herramienta indispensable para nuestros niños con hipoacusia.

Hemos visto la gran maravilla que es el FM nada más ponérselos en el trayecto de vuelta a casa. Os copio un párrafo que ha escrito mi mujer a una amiga suya acerca de esto: Llevamos sólo apenas unas horas con el FM, y he alucinado. Lo más emocionante ha sido cuando me volvía con Paula a mediodía con su FM nueva, en el coche. Después de más de 2 años recorriendo en coche Madrid de un lado a otro, y pasando casi a diario por la M30 a la altura del Pirulí, por fin la he podido hablar sabiendo que Paula me entendía claro en el coche, y le he dicho que mirara la torre tan alta que había por su ventana.... que se llamaba Pirulí. Paula la ha mirado, y me ha dicho "mami, que torre más grande!, qué alta! el Pirulí"... me ha escuchado TAN BIEN!!! He cantado canciones con ella, y hasta le he enseñado un villancico, le he preguntado cosas, y me seguía genial. Y eso que he hablado muy bajito.... Ha sido mágico!!!

Al llegar a casa Miguel y yo la estábamos esperando y nada más llegar nos ha enseñado sus audífonos nuevos super contenta. Miguel ha visto el FM y le ha encontrado mil usos "alternativos" tales como poder llamar a Paula cuando se escape corriendo sin tener que gritar.... ya le explicaremos que tiene un uso más pedagógico.

El iView es una maravilla. Lo acercas a los audífonos, aprietas el botón y te muestra en pantalla si los audífonos están funcionando con/sin FM y el estado de las pilas. Paula además lo "utiliza" de teléfono móvil...

La prueba de esta noche ha sido divertidísima para ella. Durante un mes Paula tiene que hacer al menos 15 minutos de aerosoles para que elimine la mucosidad que tiene (mejor dicho tenía) en el oído medio. Como os podréis imaginar, poner una mascarilla echando vapores a una niña de dos años es más difícil que calzar botitas a un gato. La solución la encontramos con mi Palm a modo de mini televisor a todo volumen y con al menos tres capítulos seguidos de Pocoyó. El problema estaba que el compresor hace un ruido del demonio y Paula cada poco tiempo se quejaba porque no oía a su querido Pocoyó.

Pues hoy ha sido diferente. Hemos conectado el ZoomLink a la Palm y Paulita ha escuchado sus tres capítulos perfectamente. Los ha disfrutado en grande y se ha reído muchísimo. Iba contestando a las preguntas que hace el narrador y no se ha quejado ni una sola vez. La verdad es que el montaje global es digno de una película de MadMax con todos los cables y tubos pero merece la pena.

La única pega de todo esto es que cuando enchufas la Palm con el cable de audio se apaga el altavoz y sólo lo oye Paula y yo no!. He de reconocer que después de 15 días a tres capítulos por día me he hecho un verdadero fan de Pocoyó...

miércoles 2 de diciembre de 2009

Valle y la escuela infantil

Valle es una mujer que admiro por su tesón, su energía, su lucha infatigable ante cualquier tipo de adversidad, por grande que ésta sea, y el carácter alegre que siempre manifiesta. La hemos conocido y visto en momentos muy difíciles y nunca ha cejado en su empeño.

Ella nos habló de la escuela infantil a la que va Paula ahora. Tuvo la valentía de ser la pionera y llevar a su hijo con pérdida auditiva a una escuela en la que no tenían experiencia con este tipo de problemática. Cuando llegamos nosotros me encantó ver que la directora, al presentarnos a la profesora de Paula y comentarle que este año iba a tener otro niño come el del año anterior, ella en lugar de asustarse, sonriese.

Recuerdo que Valle nos hablaba de lo bien que su hijo estaba en esa escuela, lo bien que estaba cuidado, que era uno más en clase, la de infinitas canciones que llevaba a casa aprendidas. Y teniendo en cuenta que nuestros niños tienen pérdida auditiva, esto de llegar de la escuela cantando canciones nuevas, es una satisfacción enorme, difícil de expresar y de comprender para quien no tiene un hijo como los nuestros.

Hoy es Paula quien también vuelve a casa cantando canciones y hasta poesías que ha aprendido en la escuelita, y disfruto tanto como seguro Valle disfruta con su hijo.

sábado 28 de noviembre de 2009

Faros en la niebla

Hoy hemos tenido la oportunidad de juntarnos muchos padres que nos hemos ido conociendo a lo largo de estos dos años largos. Han sido "compañeros de camino" que comentaba hace ya muchos posts.
Reflexionando un poco, es de justicia agradecerles toda la ayuda que nos han dado. Quiero hacer poco a poco una enumeración de algunas de esas grandes ayudas que hemos recibido. Muchas de ellas fueron simples comentarios o anécdotas que nos hicieron encaminarnos en la buena dirección y que no te das cuenta hasta pasado mucho tiempo lo importantes que fueron en su momento.

Para no olvidarme, os hablaré de Valle y la guardería, Óscar y el día que se encogió de hombros, Lilian Flores y Fer y el día que esperé a Ana 2 horas en la calle, Pablo y el bautizo, el día que conocí a Telmo gritando, las dudas razonables de Concha y su eficaz madre, el "qué putada (con perdón)" de María, y alguno más.

A veces, un sólo destello de un faro es suficiente para encontrar el camino.

viernes 20 de noviembre de 2009

El codo pepapatata

Hoy me he quedado con los niños en casa por la tarde mientras mi mujer hacía unos recados. Estaba jugando con ellos y Paula me ha dicho cogiéndome ambas manos: "Papi, el codo pepapatata".

Yo me he quedado a cuadros porque no tenía ni idea de lo que me estaba contando. He intentado que me lo explicase y con mucho énfasis me ha dicho "EL CODO" señalándose el codo y "PEPAPATATA" cogiéndome las manos. De nuevo he intentado que lo dijese de otra manera, le he preguntado si le dolía el codo, que dónde estaba "pepapatata"... que si quería que fuésemos a algún lado llamado "pepapatata"... y no ha habido manera de que la entendiese.

Miguelito tampoco ha conseguido saber lo que quería decir y eso que es especialista en este tipo de situaciones. Paula nos ha dado por imposibles y a los diez minutos ha vuelto a la carga: " Papi, el codo pepapatata....". Se ha repetido todo el proceso de preguntas de lo más variadas e imaginativas para intentar desentrañar el misterio y nuevamente Paula ha desistido después de un buen rato.

Y cinco minutos después otra vez, y otra, así durante más de una hora.

Yo tenía muy claro que era algo que a Paula le encantaba y que quería que se lo contásemos o lo hiciésemos con ella pero lo del "codo" y que me cogiese las manos me despistaba totalmente.

El caso es que Ana ha llegado de hacer los recados y cuando nos hemos sentado a cenar los cuatro, Paula ha vuelto a intentarlo. Ha cogido a Ana de una mano, a mí de la otra y le ha dicho a Miguelito que también nos cogiese las manos y ha empezado a cantar " A codo pepapatataaaa... comeemos ensaláaaaa... aseín...aseán..." y por fín hemos entendido lo que hoy le han enseñado en el cole: El corro de la patata!!!

Por supuesto nos hemos puesto todos a cantar y hemos tenido que repetirlo tres veces para que Paula se diese por satisfecha.

El caso es que Paula no deja nunca de cantar. Le encanta. Se sabe de memoria todos los cd's de canciones infantiles que tenemos y nos pide muchas veces que se los pongamos. Es maravilloso ver a una niña tan pequeña y con hipoacusia disfrutar tanto de la música.

martes 17 de noviembre de 2009

Cuando la tozudez es una virtud

Por fin tenemos unas audiometrías creíbles. "Sólo" nos ha costado un mes y medio y 8 sesiones. Por medio hemos tenido tapones, catarros, otitis serosas...
Son ocho mañanas enteras dedicadas a  las audiometrías. Ha habido de todo. Timpanometrías planas, días rebeldes y resultados caóticos con 50dB de variación.

Durante todo este tiempo te das cuenta lo frágil que es la situción de un niño sordo. Un simple catarro le hace perder tanta audición que no logra entenderte. Y si le reprogramas los audífonos, cuando remite el catarro está atronado por el volumen de éstos.
Hay que hilar muy fino para darte cuenta de todo esto con un niño de 2 añitos y descubrir en medio de una conversación que ha confundido las palabras "gusto" y "susto".

Cada resultado de una audiometría hay que digerirlo. Si ha perdido tanta audición...¿Será porque no ha colaborado? ¿Será porque tiene una otitis? ¿Será porque ha empeorado realmente? ¿por qué ha perdido tanto en agudos si la otitis sólo te hace perder en graves?
Aparece el miedo a la posibilidad real que esté perdiendo audición. Es algo muy posible en los casos de citomegalovirus congénito.

Todo esto se supera con tozudez. No parar hasta conseguir unas audiometrías coherentes. Si son 8, pues 8. Y entre medias, otorrino, osteópata, aerosoles, humidificadores... lo que haga falta.

Bendita tozudez.

viernes 6 de noviembre de 2009

Flashback

Hoy Paula y yo nos hemos quedado en casa con Ana compartiendo un catarrazo monumental. A media mañana nos hemos sentado los tres a picar algo y hemos sacado zumo y la gran caja de polvorones que nos han regalado "Atitorr" y "Abelapamen". Paula estaba intrigadísima con la caja y al vernos que Ana y yo cogíamos uno nos ha pedido inmediatamente otro para ella. Por supuesto no podía ser cualquiera y lo tenía que coger ella solita... Tras mirarlos todos ha escogido el del envoltorio rosa (como era de esperar, muy femenina ella....). La ha abierto en un santiamén y se lo ha empezado a comer con gran deleite.

Esta misma escena ocurrió hace dos años y fue un momento muy importante. Recuerdo que Paula por entonces estaba tumbada en su hamaca muy quieta y muy callada como ella acostumbraba a estar. Ana le dio el papel de uno de los polvorones. Era verde por fuera y metalizado por dentro. A Paula le llamó la atención el papel y lo cogió. Primero con una mano muy lentamente y luego con la otra. Lo miraba atentamente y lo empezó a mover. Le gustó. Lo empezó a manipular y así estuvo más de media hora. Tanto le gustó y tan contenta se puso que hasta empezó a mover las piernas.

Fue la primera vez que Paula se interesó por algo que no fuese nuestras caras y apartir de ese dia su atención por el mundo exterior comenzó. Paula tenía casi 5 meses.

Audiometrías conductuales en Servicios Auditivos Ibiza

Últimamente andamos buscando alternativas al gabinete de audiología que hemos llevado a Paula desde los 4 meses. Hemos hablado con un montón de padres y profesionales y muchos nos han hablado del "Centro Ibiza" o más propiamente llamado "Servicios Auditivos Ibiza". En este último mes hemos ido 4 veces y estamos francamente contentos con ellos. Están tomándose todo el tiempo necesario hasta dar con unas audiometrías conductuales coherentes y asesorándonos sobre los nuevos audífonos que va a usar Paula con FM integrado.

Una de las cosas que nos han sorprendido es que no están "casados" con ninguna marca en concreto de audífonos. Cierto es que tienen sus preferencias pero están basadas en la calidad de los audífonos y en el servicio postventa que proporcionan los fabricantes.

Un gran hallazgo.

sábado 31 de octubre de 2009

El Bueno, el Feo y el Malo

Hoy voy a escribiros un guión de cine.

Empecemos por el Malo:

Ginecólogo: Buenas tardes
Ana: Buenas, venía a que me hiciese la revisión anual.
Ginecólogo: ¿Es su primera visita en esta consulta?
Ana:
Ginecólogo: Bien, a ver, dígame sus antecedentes: nº de hijos...
Ana: Tengo dos hijos de 2 y 5 años
Ginecólogo: ¿Partos naturales?
Ana:
Ginecólogo: ¿Complicaciones?
Ana: Tuve una infección por citomegalovirus en el segundo embarazo.
Ginecólogo: Bah!... eso no es nada, nunca pasa nada.
Ana: Puesss.... en mi caso sí que pasó.
Ginecólogo: IMPOSIBLE, a ver... ¿en qué trimestre fue la infección?
Ana: En el primero.
Ginecólogo: ¡¡¡IMPOSIBLE!!! si hubiese sido en el primer trimestre habrías tenido un aborto espontáneo. En mis treinta años de experiencia nunca he visto un problema causado por citomegalovirus.
Ana: Pues a mi hija la diagnosticaron con infección congénita por citomegalovirus y nació con hipoacusia bilateral, retraso psicomotor y desmielinización en el cerebro....
Ginecólogo: Pues sí que tuviste mala suerte pero a mí me parece raro porque en mis treinta años de experiencia jamás vi un caso....

En este punto dejo la escena abierta. Tengo dos opciones:

- Hacer un cartel con letras enormes que diga: Uno de cada 750 niños que nacen tienen secuelas por Citomegalovirus. y pegarlo en su puerta.

- Hacer un cartel que ponga "Este médico no ha escuchado lo que su paciente tenía que contarle" y también pegarlo en su puerta.
 
 
Sigamos con la escena de El Bueno: (la buena en este caso)
 
Fisioterapeuta: ¡Hola Paula! ¿Me das un beso?
Paula: Siiiiiii
Fisioterapeuta: ¿Te vienes a jugar conmigo? hoy tengo un castillo que te va a encantar...
Paula: Siiii, ¿A ve? ¿A ve? ¿Onde tá catillo?
Fisioterapeuta: Ven, papá te va a ir quitando la ropa mientras te lo traigo 
Fisioterapeuta: ¿Cómo va el cuello de Paula?
Yo: Pues esta semana peor, parece que con esto del catarro está más floja y ha empeorado
Fisioterapeuta: Sí. Tiene otra vez el músculo más contraído. Mira, toca aquí. ¿ves cómo está contraído?
Yo: Cierto, hay mucha diferencia entre los dos lados del cuello.
Fisioterapeuta: Mira, te voy a enseñar cómo hacer los ejercicios con Paula para su cuello y se los haces dos veces al día. Así sólo tendrás que venir aquí como mucho una vez por semana o cada 15 días. Estos niños tienen derecho a tener tiempo libre y poder jugar como cualquier otro niño en lugar de tener que ir tantas veces al médico para algo que se puede solucionar en casa.
 
Y la escena se prolonga durante más de media hora en la que me explica y me hace practicar los estiramientos que hay que hacer.
 
Luego hay una escena en la que se me ve a mí haciéndole los ejercicios a Paula antes del baño y otra muy cómica donde se ve a Paula que dice "ahora yo tati" y me hace los ejercicios a mí con sus manitas minúsculas pero poniendo mucho empeño.
 
 
¿Y la escena del Feo?
 
La escena del Feo es la cara que se nos queda cada vez que nos encontramos tantos "Malos" y tan pocos  "Buenos".

Fundación CLAVE

Hoy hemos asistido al Taller de audífonos con la Dra. Luz M. Gigirey en la Fundación CLAVE.

Hemos salido con la sensación de que hay mucho camino por recorrer para que tengamos más profesionales audiólogos del nivel de la Dra Luz.

Además hemos sabido que en Galicia, los niños detectados por el screenig neonatal con pérdida auditiva, tienen los audífonos y los moldes GRATIS hasta los 4 años. Me están dando unas ganas enormes de azuzar a más de un político por aquí para ver si se pone las pilas.

Os dejo el enlace a la página web de la Fundación CLAVE: http://www.oiresclave.org/

Aprovecho también para daros el enlace de un libro que han publicado y que se puede descargar gratuitamente de David Luterman: http://www.oiresclave.org/lecturas-ficha.php?f=253 Considero este libro una lectura imprescindible para entender todo lo que rodea el mundo de la hipoacusia.

miércoles 21 de octubre de 2009

Lentejas

Una de las afecciones comunes en los niños afectados por citomegalovirus congénito es tener problemas con el tracto digestivo. En nuestro caso, Paulita ha tenido problemas para masticar desde siempre y comer sólidos ha sido una labor complicada. Cierto es que yo cuando era pequeño (y mi hermano gemelo) éramos un drama para comer y al menor grumito en el puré lo echábamos todo. Cuentan las malas lenguas que dejamos la moqueta de la habitación del Hotel Camino Real hecha un Picasso....

Al tema, que me voy por las ramas... El caso es que hoy hemos hecho lentejas para cenar. Con su puerro, tomate, cebolla, zanahorias, morcilla, chorizo, butifarra... Estaban de infarto. Olía la casa entera a "puchero de la abuela".

Paula, indagadora como siempre, ha querido saber qué era eso que los demás comíamos y le hemos ofrecido. Dábamos por supuesto que a la primera cucharadita iba a echarlo todo. Pues no, no lo ha hecho. Muy digna ha cogido su cucharita, nos ha recordado por n-mil vez que es de Tigger y Winnie the Poo, ha cogido una cucharada de lentejas y se las ha metido en la boca. Las ha masticado y se las ha tragado. Y otra... y otra.... hasta acabarlas.

Así, sin anestesia. Como si lo hubiese hecho toda su vida.

¿Serán las lentejas?

jueves 15 de octubre de 2009

El colegio

Paula ha comenzado el colegio y no lo ha podido hacer de mejor manera. Cierto es que ya ha tenido que faltar unos días por un catarro pero su periodo de adaptación está siendo fantástico. Va encantada al cole y a la vuelta no para de contarnos lo que han hecho y cantarnos las canciones que ha aprendido.

Elegir el colegio ha sido complicado. teníamos muchas alternativas y se nos insistió mucho para que eligiésemos un colegio especial para sordos. Nosotros no estábamos nada convencidos de la idoneidad de un colegio para sordos para nuestro caso. El razonamiento es muy sencillo: ¿Por qué hay que hacer algo diferente con Paula si oye perfectamente con sus audífonos y su desarrollo del lenguaje está incluso por delante de lo que se debería esperar para su edad? ¿Para qué tenerle que empezar ahora habla signada, palabra complementada, lectura labial...? ¿Por qué es necesario hacerle una adaptación curricular? ¿Por qué de entrada hay que rebajar las expectativas?

Tomamos la decisión de inscribirla en una escuela infantil normal. Mi mujer, imparable e incansable como siempre, hizo mil gestiones e indagaciones hasta conseguir que la aceptasen en la escuela infantil pública Bärbel Inhelder que está en la Universidad Autónoma. Es una escuela pública que en principio está ideada para los empleados de la universidad. Es pública pero tienen ciertas particularidades tales como menos niños en clase y horario flexible. Desde la primera vez que contactó mi mujer con la directora del centro nos pusieron todo tipo de facilidades y han sido tremendamente proactivos en todo el proceso.

Sus profesoras son el ejemplo perfecto de lo que todo padre quisiese para sus hijos. Tienen muchísima experiencia, son muy cariñosas y manejan a toda la clase de maravilla. Además reciben apoyo dos veces por semana del centro base por lo que Paula tiene en total 5 profesoras!

Hoy Ana ha hablado con una pedagoga del centro base que ha pasado unas horas con Paula para ver su evolución y no ha podido ser más positiva y elogiosa en sus comentarios.

Así que estamos convencidos que hemos hecho la mejor elección para Paula.

viernes 11 de septiembre de 2009

Terapia Auditiva-Verbal

Por fín ha llegado el día. Llevabamos mucho tiempo esperando poderos escribir sobre esto. Como todo lo bueno, se ha hecho esperar.

Una de la claves fundamentales para la evolución y rehabilitación tan buena que ha tenido Paula se la debemos a Fernanda Hinojosa y la Terapia Auditiva-Verbal. En lugar de intentar explicar todo lo que conlleva esta terapia, os remitimoso a su página web que hemos creado durante estos últimos meses: www.escucharhablar.com.

Queremos agradecer desde aquí a Fernanda todo lo que ha hecho por Paula y por nosotros.

jueves 13 de agosto de 2009

Cumplimos dos años

Nuestra Paula ha cumplido 2 años!

Cuando me diagnosticaron que tenía citimegalovirus, la primera pregunta que me hizo el doctor fue: ¿no estará tu mujer embarazada? Yo le afirmé que sí, que estaba de 4 meses. Me dijo que fuesemos inmediatamente a ver al ginecólogo. Luego me dijo que no me preocupase pero que fuese inmediatamente. Yo volví a la oficina y busqué en internet qué era eso del citomegalovirus y por qué era tan importante si mi mujer estaba embarazada o no. Recuerdo que la primera página que encontré me dejó aterrado. Microcefalia, sordera, ceguera, calcificaciones cerebrales, retraso psicomotor, lesiones de hígado, bazo.... Todo esto le podía estar pasando a nuestro bebé. Seguí leyendo y hablaban sobre los porcentajes de niños con secuelas al nacer, la diferencia que había si nacían con síntomas o no y que las secuelas en un gran porcentaje de los casos se manifestaban en los dos primeros años de vida.

Mi compañero de mesa me preguntó ¿Te pasa algo? Tienes cara de haber visto al demonio....

Tomé aire y llamé a mi mujer. Intenté estar lo más tranquilizador posible pero me cazó al vuelo toda mi preocupación. Esa misma tarde estabamos en el ginecólogo haciendo las primeras analíticas y ecografías.

Dos años. Ese dato se me quedó grabado a fuego. No me iba a poder empezar a relajar ni lo más mínimo en los próximos dos años y 5 meses. Y ese día ya ha llegado.

El caso es que relajarnos, lo que se dice relajarnos, todavía no lo hemos conseguido. Cierto es que el ritmo de médicos ha bajado pero seguimos en plena vorágine todavía de logopedia y fisioterapia y seguimientos de los otros temas. La logopedia seguirá siendo necesaria durante bastante tiempo más aunque los resultados hasta el momento son espectaculares y la fisioterapia continúa porque recurrentemente el cuello vuelve a torcerse. La fisioterapeuta-osteópata que la trata nos ha enseñado a hacer con ella los ejercicios para estirar la zona y tienen un resultado muy bueno. Que un médico te enseñe a tí mismo a tratar a tu hijo en lugar de decirte que tienes que ir todos los días habla muy bien de ese profesional. Busca la comodidad del niño y de los padres por encima del lucro.

¿ Y nosotros? ¿Qué ha pasasdo en estos dos años?

Pues muchas cosas, la primera y más trivial es que nos han salido muchas canas. MUCHAS.

También hemos aprendido a aguantar el miedo, la presión, la angustia y vivir con ella. A poder contarnos mutuamente nuestros miedos y ayudarnos mutuamente. También es cierto que esto no ha sido fácil. Cuando estás bajo tanta tensión saltan muchas chispas por las cosas más triviales y al final arremetes contra el primero que pasa. Te sorprendes en actitudes que ni tu mismo te reconoces. Hay que pedir muchas veces perdón.

Otra cosa que hemos aprendido es a ser enormemente prácticos para todo. Si algo no te ayuda lo apartas sin más, sin dar apenas explicaciones. Lo agradeces pero no le das más vueltas.

Ahora relativizamos todo. Nos hemos demostrado que juntos podemos con todo lo que se nos eche encima.

Tenemos un tema pendiente que hay que no podemos demorar más, tenemos que empezar a cuidarnos a nosotros mismos. Estamos muy desgastados y esto repercute en nuestra famila, amigos y en nosotros mismos. Hay que recuperar el tiempo que no nos hemos podido dedicar estos dos últimos años.

viernes 5 de junio de 2009

Charla en el Hospital 12 de Octubre

Ayer Ana dio la charla sobre su experiencia como madre de una niña con enfermedad crónica que le pidieron en el Hospital 12 de Octubre.

Nos ha llevado muchas horas prepararla pero ha merecido la pena. La charla salió fenomenal y fue muy bien acogida.

Por petición popular os copio el texto del guión que llevó:



Mi experiencia como madre de una niña con enfermedad crónica

Buenos días a todos.

Es un placer y un honor poder compartir con ustedes mi experiencia como madre de una niña con enfermedad crónica.

Vengo a contarles un caso de éxito, el de mi hija Paula, diagnosticada de CMV congénito, y los pasos que hemos dado para alcanzarlo.

Nuestra niña cumple 2 años el mes que viene, y pese a todas las secuelas que tuvo al nacer, es una niña que ha conseguido llegar en todos los aspectos al nivel de desarrollo de cualquier niño de su edad.

Aunque voy a hablarles en primera persona a lo largo de la charla, quiero decir que mi marido Pedro ha recorrido todo este camino conmigo. Él ha sido tan luchador como yo, y ha sido mi principal apoyo. Cada uno de nosotros ha desarrollado funciones diferentes y complementarias, para llegar al mismo objetivo común de sacar a nuestra hija adelante.

Este camino, como verán a continuación, ha sido muy difícil y tortuoso, en el que en muchas ocasiones sólo se ha podido avanzar gracias a mi tozudez, mi intuición y mi incansable búsqueda por llegar al fondo de las cosas. Vaya por delante que la excelente evolución de mi hija ha sido posible gracias al trabajo de los excelentes médicos y profesionales que me he ido encontrando. No tengo palabras para expresar mi profundo agradecimiento hacia todos ellos.

Considero que he tenido una situación privilegiada en todos los aspectos (disponibilidad de tiempo: me he podido dedicar al 100% a mi hija; laboral y económico: pude dejar de trabajar siendo mi marido el que llevara toda esta carga), condiciones que no siempre se dan por lo que me he ido encontrando en otros padres compañeros de consultas.

Si bien lo que les pueda contar será siguiendo el hilo conductor del caso de mi hija, creo que podemos encontrar elementos comunes a cualquier otro caso, de otros niños y familias con enfermedades distintas.

Para ello me gustaría compartir qué factores clave han contribuido en el éxito de la evolución de Paula. Y cómo, desde mi modesta opinión como madre, poder entre todos colaborar a que este camino sea más fácil de seguir.

—o—

En estos 2 años he vivido fases diferentes, que podría resumir en 4:

1.- Búsqueda del diagnóstico
2.- Comienzo de los tratamientos
3.- Rutina
4.- Recuperación de la “normalidad”

La 1ª fase de búsqueda de un diagnóstico, en mi caso comenzó en mi 4º mes de embarazo. Era un 19 de marzo, día del Padre, y a mi marido le diagnosticaron el CMV. Yo ese mismo día me hice una analítica, que dio positivo. Me quedaban 5 meses de embarazo, y mi ginecólogo quiso transmitirme toda la tranquilidad posible.

Aparte del seguimiento minucioso que me hacían con las ecografías, no había más que esperar. Bueno, esperar, claro, no había otra, pero yo quería saber por qué era tan importante ese seguimiento especial que me hacían, qué podía pasar, y sobre todo, si podía pasar algo, qué se podría hacer al nacer el bebé. Fui con estas preguntas a mi ginecólogo en repetidas ocasiones, pero su respuesta siempre fue “no te voy a contestar a nada. Tú quédate tranquila.”

Qué creen que hice… buscar las respuestas en otro lado, en Internet. Sabía que es lo que no se ha de hacer, ya sé, pero la incertidumbre es peor que una mala noticia.

Yo intenté estar tranquila y así lo estuve en cierta medida, pero también experimenté el MIEDO con mayúsculas.

Sin embargo, les digo que fue clave para mi actuación al nacer mi hija, que yo tuviera conocimiento de lo que implicaba ese virus que estaba pasando.

Si yo quiero conocer qué significan y suponen las enfermedades que afectan a mis hijos, no es porque no me fíe o quiera “jugar a los médicos”, ni nada por el estilo. Los padres necesitamos implicarnos, hacer todo lo posible por ayudar a nuestros hijos… mi pregunta era: “qué se podría hacer al nacer el bebé”.

Por fin nació mi hija, y parecía estar muy bien. Tan bien, que nadie le hacía pruebas en relación con el CMV. Y yo preguntaba por qué no, y no me daban más respuesta que la niña estaba bien.

Mi pediatra de entonces, que ya estaba avisado de lo que ocurría, no creyó conveniente realizar ninguna prueba. Pero yo tenía preguntas… “¿y si ha pasado el virus, como parece probable, le puede ocurrir algo que aun no se ve?” Me derivó a un reconocido neurólogo, y éste tras realizarle una exploración, me dijo: “caso cerrado, esta niña está perfecta, no ha podido pasar el CMV”. No le hizo ninguna prueba.

Llevé a mi hija a revisar por otros pediatras y uno me preguntó en tono de alarma que dónde estaban las analíticas del CMV en la niña. Pero no me dijo más, y por parte de mi pediatra no encontré más ayuda.

Mi angustia crecía, yo seguía sin tener respuesta a la pregunta “si mi hija tiene CMV congénito, ¿tendrá otras secuelas, como la sordera?” “¿Qué se puede hacer en caso de tenerlo?”

Sinceramente viví en un estado de obsesión y casi locura. La respuesta era siempre la misma: está bien, no le pasa nada, si hubiera pasado el CMV no estaría así… Tú lo que estás es demasiado preocupada y cansada, relájate… Hasta los amigos y familia me decían lo bien que estaba mi hija.

Afortunadamente, pude ir comentando lo que me pasaba con una buena amiga que es neuróloga en el Hospital de Vallecas, y ella me decía que si bien por una parte debía estar tranquila si los médicos me decían que todo estaba bien, por otra me decía que mis dudas eran razonables. Eso era lo único que me animaba fuera de mi “locura” a continuar hasta el final.

Yo empezaba a sospechar cada vez más que mi hija no oía bien, a pesar de no tener ni 2 meses. ¿Pero era mi estado de angustia el que me hacía creer esto? ¿O era real?

Para mí era real, y para mí de verdad estaba todo más claro de lo que luego me decían… por fin, a los dos meses, tras conseguir que le realizaran una prueba de potenciales evocados auditivos en el hospital de La Zarzuela, salió a la luz la sordera de mi hija.

Unos días más tarde, me encontré con el Dr. Pablo Rojo. Me preguntó sobre la analítica del CMV de la niña, esa que no conseguí que nadie le hiciera. Él sin dudarlo, me dijo que viniera al día siguiente a este hospital. Me explicó la importancia de realizar la analítica, que la haría con la prueba del talón que él se encargaría de rescatar del archivo, y que si daba positivo, valoraría un posible tratamiento experimental. El resultado de la analítica fue positivo.

Por otra parte empezamos a observar que Paula se movía poco, en particular los brazos, la exploró la Dra. rehabilitadora del Niño Jesús, quien le detectó un retraso motor.

Con aquellos potenciales pude acceder al otorrino en el Hospital Niño Jesús. La niña tenía 4 meses, y el otorrino consideró que su pérdida moderada-severa de entonces podía deberse a razones madurativas, así que su pauta fue esperar hasta los 8 meses de edad a volverla a repetir pruebas. Y de nuevo, le hice preguntas para las que no encontré repuesta: “¿y si la sordera es progresiva por ser causada por el CMV, como parece probable? ¿y ponerle audífonos para que pudiera oír? ¿y comenzar un tratamiento de rehabilitación auditiva?” Su respuesta fue esperar a volver a verla pasados 4 meses. Tomé la decisión de acudir a otro otorrino. Y gracias a esto, mi hija lleva audífonos y empezó su rehabilitación auditiva desde los 6 meses.

Tenía el convencimiento de que en esos 4 meses se podía hacer mucho. Además, yo pensaba que siendo un bebé, todo tratamiento temprano es infinitamente mejor, y que el tiempo para ello tiene su límite, así que vivía en una contrarreloj.

Y en esa contrarreloj, debía buscar la terapia de rehabilitación auditiva más eficaz para mi hija. Yo quería que mi hija pudiera llegar a escuchar, hablar, y desarrollar así todas sus capacidades cognitivas, hasta el máximo de sus posibilidades. Entendí que tenía que buscar y decidir con qué profesional luchar por ello. Di muchas vueltas, hasta que tuve la inmensa suerte de conocer en varios Congresos a Lilian Flores y Fernanda Hinojosa, especialistas de gran experiencia a nivel internacional en audición y lenguaje, colaboradoras de la John Tracy Clinic de Los Ángeles, y certificadas en TAV por la AG Bell Academy for Listening and Spoken Language, también de EEUU.

Contacté con Fernanda Hinojosa para que tratara a Paula. Ella me enseñaría cómo estimular su audición para que supiera que escuchaba, cómo para ello hablar a mi hija pero de una manera natural, localizar los sonidos, reconocer qué sonaba… Me enseñó a fomentar sus balbuceos, su comprensión y primeras palabras… A cantar, y hablar más y más…

Sentí el enorme alivio de saber que iba en la dirección correcta, y que ahora sí, me podía permitir el creerme que Paula hablaría, iría algún día al cole con su hermano, como hace cualquier otro niño. Volvía a soñar como hace cualquier madre sobre el futuro de su hijo.

He sido, como se pueden imaginar, una madre muy, muy inquieta. Viví en un estado de ansiedad importante de manera continuada. Visité los médicos que fuera necesario hasta dar respuesta a mis dudas “razonables”. Con el fin de conocer a qué me enfrentaba, busqué asesoramiento y formación, tanto en lo relativo a la sordera, que era la secuela más importante, como en lo relativo a cómo afecta una noticia así en la familia. Contacté con organismos oficiales nacionales como FIAPAS, y también instituciones de gran experiencia como la John Tracy Clinic, o la AG Bell. Acudí a Congresos Internacionales sobre audición, lenguaje y sordera. Talleres para padres y profesionales. Asociaciones. Hablé con muchos padres que pasaban por algo parecido.

Yo como madre hice una especie de “master” en lo que a mi hija afectaba. No me quedaba otra. Pero es importante señalar que los padres nos seguimos sintiendo eso, padres, y no médicos. Y nos experimentamos limitados e impotentes, porque por mucha información que tengamos, por muchos términos médicos que lleguemos a entender, por mucho que estemos dispuestos a dar todo por nuestros hijos, no tenemos ni el conocimiento ni la formación para gestionar eficientemente toda esa información que de repente y en poco tiempo llegamos a aprender. Es imprescindible entonces que sea un profesional médico quien nos pueda orientar y dirigir en el buen camino que debamos tomar.

En esta fase de búsqueda del diagnóstico, ¿qué factores fueron obstáculos?

  • El que no escucharan mis dudas, ni me dieran respuesta.

  • El que un médico no tenga la humildad para decir, mira, yo de esto no sé, pero puedes ir a este especialista. Yo les aseguro que no espero que ningún médico sepa de todo, es imposible. Para eso hay diferentes ramas de la medicina y las diferentes especialidades. Lo bueno es saber reconocerlo, y derivar al especialista que pueda ayudar en el caso concreto.

  • También obstaculizó el pensar por parte de algunos médicos que yo era una madre nerviosa, angustiada sin razón y cansada. Y son adjetivos que he tenido que escuchar más de una vez.

¿Y cuáles fueron los factores positivos, que facilitaron el camino?

  • La escucha: “tu duda me parece razonable”. “¿cómo ves tú a tu hija?”

  • Actitud cercana: El acercamiento que tomen con los padres favorecerá la comunicación. Y es que a veces estar delante de un médico impone, y nos da reparo preguntar.
    Les puedo contar como ejemplo el de la Dra. otorrino Rosa Pérez Mora, de La Paz, que tras tomar notas de la historia médica que le íbamos contando, se levantó de su silla al otro lado de la mesa, se sentó al lado nuestro, viendo de cerca a Paula, y nos preguntó cuál era nuestra mayor preocupación, detectando así qué nos podía estar bloqueando, y nos dijo los pasos a seguir. Lo que podríamos saber a corto plazo, y lo que no podríamos saber sin dejar pasar el tiempo.

  • La humildad: “pregunta a un especialista”.

  • La proactividad: “si no tienes la analítica, ven al hospital, la intentaremos conseguir” Y esta proactividad, es clave. El tiempo en un niño es oro, cada día cuenta. No da igual mañana que pasado, este mes que el siguiente.

Fueron 5 meses de búsqueda del diagnóstico, y por fin empezaron los tratamientos.

En esta 2ª fase:

Ya sabía a qué me enfrentaba a grandes rasgos: a un CMV, una pérdida auditiva, retraso motor, y quizás otras secuelas aun no detectadas. Lo que no sabía, ni era realmente consciente, era todo lo que se me venía encima. Tampoco sabía cuánto tiempo duraría, ni siquiera lo que podía esperar o no respecto a la evolución de mi hija.

Recuerdo que teniendo mi hija 4 meses, y por lo tanto aun no tenía el diagnóstico completo, fui a un Congreso en el que habló Mary Beth Goring, la Directora de Consulta y Consejería Familiar de la Clínica John Tracy; yo fui a hablar con ella en el descanso y le conté lo que había sido mi camino hasta entonces con mi hija, lo duro que había sido, pero que ya me encontraba más tranquila al saber que Paula tenía pérdida auditiva y eso era lo que tenía que tratar. Ella me miró, me abrazó, y me dijo, “ay chiquita, tiene 4 meses, aun te queda lo más duro”. No, no, le decía yo, lo más duro ya lo he pasado, ahora ya será un camino más fácil…”

Qué perdida estaba yo, y cuánta razón tenía ella.

Es una fase en la que uno va sin saber, esperando una receta que solucione el problema, algo concreto; pero la realidad es mucho más compleja. Yo vivía una etapa en la que cada visita a un especialista se me multiplicaba por dos o por tres, ya fuera por pruebas o porque tuviera que visitar un nuevo especialista. Desconocía hasta dónde se iba a ampliar ese “abanico” de especialistas que atenderían a mi hija.

Es una fase importante en la que los padres debemos tener claro qué es lo que los médicos nos están diciendo, para actuar en consecuencia. Y aquí es esencial cómo nos comuniquen ustedes los médicos las noticias, e incluso las pautas concretas a seguir.

En todos los padres con los que he hablado, hay un sentimiento presente desde el momento en que nos dicen qué le pasa a nuestro hijo: y es el sentimiento de estar completamente perdidos. Perdidos, porque no hemos asimilado la información, no sabemos por dónde continuar, ni qué podemos hacer por nuestros hijos.

A cada uno nos absorbe una idea que nos obsesiona, y que puede ser de lo más variada: a unos les da por pensar que van a tener que estar toda la vida gritando a su hijo, a mi era el que no pudiera mi hija escuchar mi voz ni mis palabras…

Además, hay que añadir a esto, el que los padres comenzamos desde la 1ª noticia de la enfermedad un duelo.

Los padres sufrimos cambios en el pensamiento, en las emociones, en las prioridades, en el trabajo y en las relaciones.

El duelo por el que pasamos cada padre puede pasar por varias fases como:

- la negación: impide avanzar porque no se acepta la realidad.

- la depresión: hace que uno caiga en la cuenta de sus propias limitaciones.

- la ansiedad: puede ayudar a dar energías y buscar soluciones

- el temor: es más intenso y doloroso, pero acrecienta el amor padre/hijo.

Es un tiempo de tormenta, en el que la familia puede representarse como un móvil de bebé, de los que cuelgan objetos y se les pone encima de la cuna, que de repente se agita y tambalea porque una pieza se vuelve muy pesada.

Además la relación de pareja se vuelve a veces complicada, pues cada uno vive el duelo de una manera y normalmente se dan por turnos en la pareja. Así que si a uno le advierten de que esto sucede, puede estar más preparado para convivir con los ritmos de cada uno.

Pueden ser ustedes muy claros, pero nosotros los padres estamos aun dando vueltas a una idea que nos ha dejado bloqueados, y no tenemos la capacidad de recibir la información adecuadamente.

O puede que en esa comunicación se limiten a emitir el diagnóstico, e incluso den la pauta inmediata a seguir, pero no siempre nos preguntan si hemos comprendido. Y esto es importante.

Desde el día 1 de comienzo de la historia de cada niño, pienso que es fundamental la correcta comunicación médico-paciente/padres, pues la implicación de los padres puede resultar no sólo importante, sino esencial, para contribuir a la eficacia del tratamiento del niño. Para ello es clave que los médicos nos informen y nos formen.

No es comunicar un diagnóstico sin más, sino hacer que los padres comprendamos qué significa, qué implica, qué pasos se van a dar y porqué es importante darlos. De qué manera es importante nuestra colaboración, ya sea para que el niño tome una medicación cada día, que realicemos unos ejercicios de fisio en casa, o juegos que favorezcan el asentamiento de la base del lenguaje, o que la niña lleve siempre puestos sus audífonos.

Algo que nos vendría muy bien es saber en qué punto del camino estamos, cuánto puede llegar a durar el tratamiento, de qué tenemos que estar alerta.

El conocimiento y comprensión de lo que se hace, da tranquilidad y favorece la máxima colaboración por parte de los padres.

El desconocimiento, genera duda, angustia, negación de la realidad, y por tanto obstaculiza nuestra colaboración.

El abanico de especialistas que mi hija ha necesitado visitar regularmente a lo largo de todo el tiempo son:

1.- Pediatra cabecera (Centro Salud)
2.- Pediatra Especialista CMV (12 Octubre)
3.- Otorrino (La Paz)
4.- Audiólogo (Privado)
5.- Especialista Rehabilitación Auditiva (La Paz y privado)
6.- Oftalmólogo (Niño Jesús)
7.- Neurólogo (Niño Jesús)
8.- Psicólogo Atención Temprana (Niño Jesús)
9.- Terapeuta Atención Temprana (Niño Jesús)
10.- Rehabilitador (Niño Jesús)
11.- Fisioterapeuta (Niño Jesús y privado)

La razón de que vaya a varios hospitales, tiene que ver con lo que les contaba antes de que las grandes dudas no respondidas hacen acudir a otro especialista.

Pero no es la única causa. Nuestro Sistema Sanitario tiene cosas buenísimas y de las que podemos estar orgullosos, sin duda. También tiene otras que quizá se puedan mejorar:

  • Desde el principio he echado en falta la figura de un pediatra de referencia para este tipo de enfermedad, que dirigiera todo el proceso. Esto lo suplió en parte el Dr. Pablo Rojo, pero desde mi punto de vista hubiera sido bueno que mi pediatra de cabecera hubiera podido dirigir todo el proceso, y siguiera la evolución de cada uno de los aspectos a revisar por los diferentes especialistas. Que me hubiera podido decir qué especialistas iba a tener que visitar, a dónde acudir.
    Se ha hecho un trabajo excelente por cada uno de los especialistas, pero cada uno trabajaba por separado, y he sido yo quien dirigía este proceso, yo iba reportando a cada uno los avances en el resto de aspectos. Tenía que contar toda la historia médica completa a cada uno de los especialistas.

  • Quizá sería bueno que para estas enfermedades crónicas particulares, existieran hospitales de referencia, de manera que cualquier pediatra de cabecera supiera que es a un hospital en concreto donde puede remitir al niño, y no tenga que ser el que le corresponda por zona y que no necesariamente tiene los medios ni los profesionales especialistas para tratar esta enfermedad.
  • Otro aspecto es la falta de un protocolo claro que se ejecute de facto. Pongo el ejemplo de la hipoacusia: existe desde hace tiempo un Plan de Detección Precoz de la Hipoacusia en recién nacidos, pero aun está por implantarse en muchos hospitales.
  • También he echado de menos recibir información y asesoramiento de las alternativas que existen en algunos casos para tratar a nuestros hijos. En mi caso fue un trabajo de investigación el conocer las diferentes alternativas para lograr el objetivo de que mi hija desarrollara el lenguaje.
    Mi objetivo era que pudiera desarrollar la audición y lenguaje como cualquier otro niño. Era una meta ambiciosa, pero posible, tenía la detección precoz, y la posibilidad de un tratamiento precoz. Pero ese tratamiento era distinto según quién preguntase, y sólo me hablaban desde un punto de vista. Se me abrió un mundo desconocido por completo para mí. Y era abrumador. Que si lenguaje de signos, palabra complementada, bimodal, lenguaje oral… Los padres somos en este caso quienes debemos optar lo que queremos para nuestro hijo. Y sólo se puede optar desde el conocimiento.
  • Otro aspecto que he echado en falta desde el principio y a lo largo del tiempo, es la atención y orientación a los padres por parte de un psicólogo. Esta figura sí existe en algún hospital de España, así nos lo comentaban unos padres de una niña con CMV congénito que la tratan en el Hospital de La Fe de Valencia.
    También nos ayudaría contar con padres de referencia, que han pasado por la misma situación.
    Creo que sería bueno que los padres tuvieran esta orientación, ya que el duelo puede durar mucho en el tiempo, y ayuda saber que los sentimientos que uno va teniendo son normales y cómo irlos afrontando.
    Si además tenemos otro hijo como es mi caso, hay que tener en cuenta que ellos se ven afectados de una u otra manera por la enfermedad de su hermana, y todo lo que conlleva.
    Nosotros también necesitamos ayuda. Cuanto mejor nos encontremos, tanto más podremos ayudar a nuestros hijos.

Poco a poco, las citas médicas van encontrando su hueco dentro de una apretadísima agenda, y uno se adentra en una fase de rutina.

Una semana cualquiera podía ser: lunes ir a por la medicación al 12 Octubre, martes logopedia y audiólogo, miércoles logopedia, jueves neurólogo y logopedia, viernes fisio y estimulación precoz. Si se ha puesto malita, o le toca vacuna o revisión, además, su pediatra de cabecera. Y si no toca neurólogo es una prueba de electroencefalograma, o el oftalmólogo, etc.…

Y además de la agenda médica, en casa, todos los días, sacar un buen rato para ejercicios de fisio, juegos de estimulación, y entre tanto, en todo momento, tener presentes las pautas de mi logopeda de cómo hablar a mi hija, narrarle la vida, cantarle, jugar, siempre de manera natural, pero dirigida, sabiendo qué cosas y porqué se hacen en cada momento.

Claro, para mí estar con mis hijos, jugar, y hablarles es un regalo… no es algo que cueste nada en principio. Pero cuando uno está exhausto, y además hay una responsabilidad añadida en todo lo que hace, no es tan fácil. Y muchos ratos en vez de tener ganas de jugar, lo que tenía ganas era de estar sola y llorar. Pero no podía, había que tirar para adelante.

Esta fase de rutina para mí se ha caracterizado por el agotamiento. Daba igual si era lunes, viernes o domingo, cualquiera que me preguntara cómo estaba, obtenía la misma respuesta: cansada, exhausta.

La niña evolucionaba, en mi caso muy favorablemente. No se correspondía tan buena noticia con mi estado de ánimo; y es que por fin me daba un respiro después de más de un año, me relajo, y sale a flote tanta tensión acumulada.

Me preguntaban “¿¡pero por qué estás triste o decaída, con lo bien que está Paula!?” Y aunque el niño vaya estando bien, no por ello dejan de quedar aun muchas citas y mucho camino por andar, y uno ya está, pues eso, cansado.

La rutina a veces se rompe y cuando uno cree tenerlo ya todo encauzado y controlado, surge un imprevisto: descubre que algo no es así, que hay una alternativa que no conocía y es mejor, o surgen nuevas complicaciones en el niño que desencadenan nuevas visitas a especialistas, volviendo en parte al principio: la incertidumbre, las dudas, una nueva búsqueda.

En esta rutina, ¿cómo se vive de lunes a viernes dentro de un hospital como madre de un paciente?

Al principio un hospital era una mezcla de lugar hostil y lugar de esperanza.

Hostil porque no sabía dónde tenía que ir; por ver tantos niños malitos. Por sentarme delante de un médico al que tendría que volver a contar toda la historia de Paula, y que no sabía cómo me respondería.

De esperanza, porque acudía con la confianza de que los médicos ayudarían a Paula a salir adelante.

Los padres no trabajamos en el hospital, y tampoco somos los pacientes. Yo llevaba a Paula de un lado a otro. Muchas veces tenía la sensación de ser “un mensajero” que trae, lleva, y volvía a llevar a mi hija de un lado a otro.

El sentimiento de soledad está presente con cierta frecuencia, y claro, es que nuestra mayor conversación a lo largo de los días era con mi bebé, o con el médico que visitara, que obviamente se ceñía al estado de la niña, o con alguna madre o padre en la sala de espera, contándonos nuestras historias.

Los tiempos dedicados al transporte y al aparcamiento, en especial en este hospital, y en el del Niño Jesús, se hacen duros. No tenemos facilidades para algo tan básico pero que haría más llevadero el día a día. A mí no me importa estar tiempo y tiempo en el coche, sólo he de sobrellevar el cansancio, pero cuando el bebé ya no puede más, rompe a llorar, y bueno, entonces se complica todo.

Además yo no podía dejar de pensar en que encima que tenía retraso motor, y que no me escuchaba bien, la de horas que se pasaba en la sillita del coche sentada. Si solo se tratara de unos días, no tendría la mayor importancia, pero han sido meses y meses así.

Con el tiempo el hospital dejó de ser hostil, y me acostumbré a moverme por ellos: A buscar mis rincones donde poder alimentar tranquilamente a mi bebé, a llegar sin perderme a la farmacia y subir a la planta de consultas… También me acostumbré a ver de continuo tanto enfermo en el hospital, aunque a veces salía impresionada. Y me fui acostumbrando a tratar con ustedes.

Ya no padecemos el "síndrome de la sala de espera". Me explico: antes, lo pasábamos fatal cuando estábamos esperando que nos diesen un resultado de unos potenciales, audiometría, electro-encefalograma o alguna otra prueba importante. Ahora se sobrelleva mejor, de manera más relajada.

Algo a lo que nunca me acostumbraré es a algunos lugares del hospital, afortunadamente no todos, que la verdad, no creo que reúnan las condiciones mínimas para poder atender a un paciente, ni para que nadie trabaje ahí.

Por lo que respecta a este hospital, en la sala donde le hicieron los potenciales evocados, yo toqué fondo. Pegado al taller mecánico del hospital, lleno de ruido y polvo, se suponía que tenía que dar de comer y dormir a mi hija.

Y luego en la habitación sucia y con una cama en la que no me podía ni sentar yo por si se caía, de lo rota que estaba, dejar a mi hija ahí para la prueba. No sé cómo ni quién, pero no deberíamos admitirlo. Aparte la máquina para la prueba es demasiado antigua, y falla con cierta frecuencia según me dijeron. Tuve que ir varios días por este motivo, y al final ni siquiera fue válida la prueba.

A pesar de todo, sinceramente creo que lo que hace más llevadero todas nuestras idas y venidas por los hospitales, son ustedes, los médicos, las enfermeras y los profesionales en general que trabajan en el hospital. Tanto unos como otros, pueden hacer sin darse cuenta, muchísimo por nosotros los padres. Nos dan como yo llamo “soplos de aire fresco”, que nos dan fuerza y ánimo:

  • Un “Buenos días” y una sonrisa.
  • Estamos para lo que necesites.
  • “Lo estás haciendo muy bien, sigue así”.
  • “Cuídate tú un poco, también lo necesitas.”

Como ven son pequeñas palabras, que acompañadas de una actitud cercana, en un momento me han hecho sentir que mi día a día tiene sentido, que además de ser la madre de Paula, soy yo, Ana, que también cuenta aparte, y necesita cuidarse. Y sin tener que hablar mucho más, una ya se siente un poco atendida.

Nunca he pedido a ningún médico que me dedicara mucho tiempo, ni siquiera que escuchara cómo me sentía. Entiendo todo el trabajo que ustedes tienen, y lo admiro. Lo que creo es que si ustedes son capaces de detectar cómo estamos los padres, seguramente con pequeños gestos y alguna palabra oportuna, nos den el “empujón” o “soplo de aire fresco” que tanto necesitamos.

Y esto, por lo que he ido comentando desde el principio: cuanto mejor nos encontremos los padres, mejor podremos ayudar a nuestros hijos.

Tengo recuerdos maravillosos de muchos de los profesionales que tratan o han tratado a Paula, y es con lo que me quedo al final: su otorrino de la Paz, su terapeuta de estimulación del Niño Jesús, su logopeda, el equipo de inmunodeficiencias de este hospital, Dr. Pablo Rojo, Dra. Maribel Glez. Tomé, Mayte… Todos ellos han logrado algo excelente: trabajar por sacar a Paula adelante, contando para ello con la ayuda de sus padres.

Por fin se va recuperando la normalidad, y uno se siente en otra fase en la que se va recuperando el equilibrio familiar. Ese móvil de bebé del que colgaba una pieza demasiado pesada, va volviendo a su sitio, y cada miembro de la familia va recuperando la paz, la tranquilidad, y su lugar en la familia.

Disminuye el ritmo de las visitas médicas, van dando de alta al niño en algunas cosas, y las revisiones y pruebas se van distanciando en el tiempo.

Hay una mejor asimilación de la realidad del hijo, y aunque siempre quedarán incorporadas a nuestras vidas las visitas al otorrino, al audiólogo, los audífonos… se asume de manera más natural, como tantas cosas en la vida.

Es un momento dulce, y en el que en este caso yo, tendré que ir despegándome de mi hija, y buscar de nuevo cómo ir llenando el tiempo que poco a poco voy recuperando para mí, y para mi marido.

Esto ha sido hasta ahora mi experiencia.

Para terminar y como conclusión, me gustaría enfatizar lo que en mi opinión ha sido determinante en el desarrollo de mi hija.

La clave del éxito de su evolución ha sido todo un trabajo en paralelo en las distintas áreas que necesitaba.

Esto lo vi muy claro cuando el psicólogo del Niño Jesús me dijo que había 4 pilares sobre los que se cimentaba el desarrollo de un niño:

- la psicomotricidad gruesa
- la psicomotricidad fina
- la audición
- la sociabilidad

Si uno de estos pilares falla, como en el caso de mi hija era la audición de manera grave, hay que estar muy pendientes y estimular también el resto de pilares, porque la evolución de un niño va en conjunto, de manera que un retraso en un pilar puede provocar en mayor o menor medida un retraso en el resto de aspectos.

Además, si se trata al niño en su globalidad, y de manera temprana, su evolución siempre va a ser infinitamente mejor.

Por otro lado, como les comentaba anteriormente, considero clave la presencia de un coordinador de todos los diferentes tratamientos y que tenga una visión global de todos los avances en cada una de las áreas. Este coordinador también puede canalizar y optimizar el trabajo de los padres.

En este sentido, les cuento cómo he visto que se trabaja en la logopedia utilizando la TAV (Terapia Auditiva Verbal). Lo que les voy a comentar está orientado al tratamiento de una pérdida auditiva, pero creo que se puede extrapolar a la manera global de trabajar con un niño con una enfermedad crónica.

En este caso, los principios de la TAV los resumiría en:

  • El diagnóstico precoz: la pendiente de evolución y el techo que puedo alcanzar hoy, no será alcanzable con un diagnóstico tardío. Esto yo lo he visto tanto a nivel de lenguaje como a nivel cognitivo y psicomotor.
  • Sugerir una evaluación inmediata, así como el uso de la tecnología apropiada con el fin de obtener los beneficios máximos de la estimulación auditiva. Es decir, aplicar el tratamiento rápidamente.
  • Administrar de manera constante evaluaciones diagnósticas que permitan desarrollar planes de tratamiento individualizados, evaluar el progreso y la eficacia del trabajo con el niño y la familia.
  • Guiar y aconsejar a los padres para:

    -Que se conviertan en los principales facilitadores del desarrollo lingüístico y auditivo de sus hijos.
    -Que sean capaces de crear ambientes auditivos y que favorezcan la adquisición del lenguaje en su rutina diaria
    -Que ayuden a su hijo a integrar la audición y el lenguaje oral en todos los aspectos de su vida.
    -Que utilicen patrones naturales del desarrollo auditivo, lingüístico, cognitivo y comunicativo.

Como padres de nuestra hija nos sentimos afortunados, nos ha cambiado las prioridades de la vida, y nos ha descubierto habilidades que no conocíamos de nosotros, que nos hacen crecer como personas.

Y sobre todas las cosas, como les dije al inicio, nos sentimos AGRADECIDOS, pues sabemos que ustedes médicos y profesionales han hecho, y siguen haciendo posible que nuestra hija Paula esté tan bien y siga sorprendiéndonos y entusiasmándonos con su evolución.

MUCHAS GRACIAS por su atención.



    PD: A dia de hoy, hay un nuevo equipo y sala para los potenciales auditivos

      lunes 4 de mayo de 2009

      Todos los niños oyen

      Una de las preguntas más recurrentes que me hacen los padres cuando se enteran que su hijo es sordo es si podrán oír.

      La respuesta es con un 99% de posibilidades SÍ.

      Hoy en día tenemos a nuestra disposición soluciones técnicas para prácticamente todos los tipos de sordera. No voy a entrar en detalle sobre las soluciones adecuadas para cada tipo de sordera porque eso es labor de los audiólogos y otorrinos y su elección se hace en función de muchos parámetros pero sí las enumeraré brevemente:

      • Audífonos digitales: Son infinítamente programables y se adaptan exactamente a las pérdidas en cada frecuencia.

      • Audífono implantable: Es igual que el caso anterior pero se implanta completamente debajo del cuero cabelludo. En España ya hay algunos implantados. Probáblemente en un futuro tengan una amplia difusión. La única pega que tienen es que sólo se pueden implantar en adultos ya que tiene que haber cesado el crecimiento.

      • Implante coclear: Es una maravilla tecnológica también infinitamente programable que está en constante evolución. Permite transmitir los impulsos eléctricos directamente en la cóclea. Son implantables desde los 6 meses de edad en la mayoría de los casos. Están indicados para las pérdidas auditivas profundas (las que hasta hace poco no tenían tratamiento).

      • Implante de tronco cerebral: Es el último recurso para los casos más complicados (ausencia de nervio auditivo). Consiste en colocar los electrodos directamente en el cerebro. Los resultados de momento son modestos pero en cualquier caso espectaculares e impensables tan solo hace unos pocos años.

      La conclusión de todo esto es que nuestros niños van a poder oír. Y oirán muy bien. Cierto es que necesitarán un apoyo logopédico y que determinadas situaciones con mucho ruido ambiental les incomodarán pero VAN A OÍR. Atrás quedaron los tiempos en los que había que gritar a los sordos o hablarles con lenguaje de signos. Hoy en día un niño diagnosticado precozmente y tratado adecuadamente desarrollará una audición y un lenguaje equiparable al de cualquier otro niño de su edad.

      Diálogos en las alturas

      Este puente de Mayo nos hemos ido todos a París. Han ocurrido varias cosas curiosas que son dignas de comentar. La primera es que Miguel y Paula les encantó el aeropuerto y el avión. Fue una oportunidad buenísima para ampliar vocabulario y aprender todo lo relacionado con los viajes. Paula nos sorprendió en el viaje de vuelta cuando estábamos colocando el equipaje en el avión. Oímos el característico "clack" del cinturón y cuando nos dimos la vuelta vimos que se había sentado solita en su asiento y se había puesto el cinturón. Estaba orgullosísima de su logro.

      El otro hecho remarcable es que al rato de estar volando, Paula vio a 3 niñas de unos 8 años que estaban 4 filas más delante y tenían un Pluto de peluche. "¡Nena guau-guau!" me dijo señalándomelo con clara actitud de "¿me puedo bajar a verlo?. Dicho y hecho le quité el cinturón y se fue a ver a las niñas y su adorable Pluto.

      Una de las niñas se dió cuenta que Paula llevaba audífonos y discretamente le apartó el pelo un par de veces para ver qué era eso que llevaba en los oídos. Cuando me acerqué al rato la niña me preguntó: ¿qué es lo que lleva en las orejas? Le contesté que eran unos audífonos. ¿Para qué valen? Para oír bien porque Paula oye mal. ¿Y con eso oye bien? Sí, igual de bien que tú y yo. ¿Y le duele? No, no duele absolutamente nada, es como llevar gafas pero para los oídos.

      Al oír esto último a la niña se le cambió la expresión de preocupación a alegría y dijo "¡Pues son muy chulis!"

      La verdad es que los audífonos que lleva nuestra niña no son los clásicos de color beige sino unos muy estilizados de un color gris metalizado de lo más resultón. Por lo visto, cada vez más gente piensa que al igual que las gafas, si te gastas un montón de dinero en algo que tienes que llevar encima que por lo menos se luzca!

      martes 28 de abril de 2009

      Carta de Laura y Paco

      Hoy me han escrito Laura y Paco, padres de Jimena. Me han permitido publicar su carta en la que cuentan su "caminar" de estos últimos 8 meses.



      Somos Paco Villar y Laura Blasco, los papás de Jimena.



      Esta carta pretende ser un resumen de nuestra, de momento, corta historia con nuestra hija.



      Jimena nació con una infección causada por un virus llamado “citomegalovirus”, ya os suena ¿no?. Hasta la semana 38 todo iba bien en el embarazo. Es cierto que ya por la semana 20 nos comentaron que la cabecita de Jimena era más pequeña de lo normal pero, por aquel entonces, no era preocupante ya que la niña, en general, era pequeñita. Fue en la eco de la semana 38 cuando detectaron que la cabeza de Jimena “ya no era la de un feto normal”, era demasiado pequeña para la edad gestacional, tenía “microcefalia”. En principio, nos dijeron que, por lo que se podía ver en la eco, el cerebro estaba bien. A partir de ahí, prácticamente íbamos al Hospital cada dos o tres días. Una semana más tarde nos dijeron que tenía ventriculomegalia. Nadie nos podía decir qué era exactamente lo que tenía, incluso nos dijeron que podía no significar nada. Fueron 18 días angustiosos. Nosotros insistíamos en que, a lo mejor, era bueno para la niña que adelantaran el parto pero a los ginecólogos no les parecía buena idea porque habían comprobado que la niña iba creciendo dentro y pensaban que no había motivo por el que adelantar el nacimiento. Al final, por insistencia nuestra, indujeron el parto cuando el embarazo ya estaba en su semana 40 (40+2 días).-

      Jimena vino al mundo el día 22 de agosto de 2008 mediante cesárea ya que tuvo dos bradicardias cuando yo estaba monitorizada y los ginecólogos no quisieron arriesgarse. Nada más nacer se la llevaron para hacerle una ecografía cerebral e inmediatamente después nos dijeron que tenía lesión cerebral con calcificaciones y que pensaban que era causada por el CMV pero tenían que cerciorarse con un cultivo.- 48 horas más tarde confirmaron el diagnóstico y empezaron a tratarla con Valganciclovir, medicación con la que todavía sigue a día de hoy.-

      Estuvo 13 días en la unidad de neonatos del Hospital de La Fe en Valencia y no os tenemos que contar la cantidad de pruebas, analíticas y demás que le hicieron, así como tampoco la cantidad de cosas que tuvimos que oír de nuestra hija, incluyendo los “p.........” aparatitos que no paran de pitar (por bradicardias, respiración entrecortada ...etc). No tengo ninguna queja del Hospital de La Fe, al contrario, estamos muy agradecidos, especialmente con todo el personal de Neonatos, y comprendemos que se tienen que poner en lo peor que puede pasar. Es muy duro, para qué contaros. En fin, cuando comprobaron que la medicación no le afectaba a las defensas, nos dieron el alta ya que poco se podía hacer allí.

      El único tratamiento que se le puede dar es el valganciclovir para que vaya eliminando el virus. La única terapia posible para la recuperación neurológica de Jimena son, de momento, la estimulación y la rehabilitación.

      Desde el día 11 de vida de Jimena se le está haciendo rehabilitación y estimulación.

      Desde que tenía un mes, exactamente, desde el día 24 de septiembre de 2008, estamos yendo al Hospital de Sagunto donde una fisio trata a Jimena dos días, ahora tres, por semana.- Además los meses de octubre y noviembre estuvimos yendo una Asociación de Síndrome de Down, un día a la semana, dónde le hacían estimulación. En el mes de diciembre cambiamos esta Asociación por un Centro Universitario en el que la visitan 2 días por semana, los martes la ve una fisio y los jueves le hacen estimulación.-

      Aparte de todo eso, nosotros en casa intentamos estimularla con sonajeros, campanitas, cascabeles, fichas en blanco y negro, cubriéndola con celofán de colores, poniéndola y rodándola en una pelota, acariciándole con pinceles y plumas sobretodo las manos, dándole masajes por todo el cuerpo, haciéndole ejercicios para que el cuello lo mantenga firme, para favorecer que repte, para enseñarle el volteo ... etc.

      En resumen, las primeras palabras que nos vienen a la cabeza cuando pensamos en la enfermedad de Jimena son:

      INFECCIÓN PRENATAL POR CITOMEGALOVIRUS (CMV)
      MICROCEFALIA
      CALCIFICACIONES
      VALGANCICLOVIR
      ESPASTICIDAD
      RIGIDEZ EN LAS EXTREMIDADES Y EN EL CUELLO
      ARTICULACIONES RÍGIDAS
      PUÑOS CERRADOS
      DEDOS ÍNDICES “ENCOGIDOS”
      PIES RÍGIDOS
      ESTIMULACIÓN
      REHABILITACIÓN
      LESIONES EN OJO IZQUIERDO ACTUALMENTE CICATRIZADAS (FOCOS BLANQUECINOS MACULARES PEQUEÑOS EN OJO IZQUIERDO)

      Como verás, de momento, a Jimena la lesión cerebral le ha afectado al sistema motor y a la vista. No os tengo que contar la cantidad de especialistas que la están viendo, ya sabéis, pediatra, neurólogo, gastroenteróloga, otorrino, oftalmóloga, especialista en enfermedades infecciosas, rehabilitador y, como no, los fisios.-

      Ya sabéis que el CMV afecta sobre todo al oído y al hígado. Ya sé que el oído es lo que más ha afectado a Paula pero he flipado, perdóname la expresión, con todo lo que cuentas en el blog. Mi enhorabuena tanto para Paula como para vosotros.- Ojalá podamos aprender de vosotros y llevar esto lo mejor posible.-

      De momento del oído nos han dado el alta, del hígado está bien y de la vista es muy peque aún para que nos puedan decir el alcance de la lesión pero afortunadamente parece que el ojo derecho está bien. Al principio, un susto increíble, nunca he visto a mi marido tan bloqueado, nos dijeron que seguramente sería ciega. Hoy tenemos la esperanza de que con un ojo verá y con el otro, a lo mejor, con un poco de suerte, ...

      Lo último que hemos probado ha sido a llevarla al Instituto Fay en Madrid. Si queréis dar un vistazo tienen página web. Llevamos con ese programa desde mitad de febrero y le hemos notado que ha adelantado aunque ya con 8 meses sigue muy verde.-

      Bueno, espero que sigamos en contacto, sólo quería que nos conocieras y supieras que hay gente que te agradece tu blog, en especial, su contenido humano. Mil gracias, estamos en contacto.-

      Paco, Jimena y Laura.-

      viernes 24 de abril de 2009

      12 de Octubre

      Uno de los hospitales que más hemos frecuentado ha sido el 12 de Octubre. En él nos proporcionaron el tratamiento con Valganciclovir. El equipo médico que nos ha atendido es sencillamente espectacular tanto por su humanidad como su profesionalidad. Llegamos allí por una gran casualidad que hizo que nos encontrásemos con un antiguo amigo médico del 12 de Octubre. Esta casualidad no habría valido de nada de no ser por la proactividad de este amigo médico.



      Tras un año de visitas regulares y a la vista de los buenos resultados que hemos obtenido y la experiencia que hemos adquirido, han pedido a mi mujer si podría dar una charla a los médicos del hospital sobre lo que significa se madre de un niño con una enfermedad crónica.



      Estos médicos han alcanzado la excelencia.

      domingo 19 de abril de 2009

      7 galletas en una caja

      Me he quedado con Paula en casa esta tarde y le he dado la merienda. Como no le gusta la papilla de fruta ni en pintura, cualquier recurso es válido para distraerla y que se tome la dichosa fruta. Hoy tenía a mando una deliciosas pastas que nos han traído unos amigos. Quedaban 8. Le he dicho a Paula que escogiese una para después de la fruta y ha elegido una afortunadamente sin chocolate.

      Entre cucharada y cucharada, le he ido contando que cada una de las 7 pastas restantes era para una persona diferente. Hemos decidido que una era para mamá, otra para papá, para "igué" para la abuela "pamen" para el abuelo "títor", para "tío acooos" y para "tía isssa" sin olvidar la que estaba fuera de la caja que era la suya.

      El caso es que a todo esto no llevábamos ni la mitad de la papilla así que me he puesto a repasar con ella las pastas y sus dueños. He empezado por una cualquiera y se la he asignado a mamá.

      ¡Craso error!

      Paula me ha dicho que "¡noooooo!" y me ha explicado que esa no era la de mamá sino la de Miguel. Yo me he quedado un poco descolocado porque sospechaba que tenía razón (la verdad es que no había prestado demasiada atención la primera vez porque estaba más atento a que se comiese la papilla que otra cosa.)

      El caso es que le he ido preguntando una a una y me ha dicho a quién pertenecían y como yo seguía sin estar convencido si era casualidad o no, he tirado de móvil y he hecho un vídeo del evento. Tres veces las hemos recorrido una a una, una veces preguntando "cuál es la de (un nombre) y ella la señalaba y al revés, yo señalaba una y ella me decía de quién era. ¡Y lo ha clavado!

      Y todo eso con sólo 20 meses...

      martes 24 de febrero de 2009

      T-oigo

      Mi mujer conoció a Dale, en un taller para padres impartido por Lilian Flores (os prometo un artículo sobre ella y de su colaboradora Fernanda Hinojosa dentro de poco). También tuvimos la suerte de ir a su casa a una fiesta de padres de niños sordos.

      Dale ha creado una fundación y una página web con el objetivo de proporcionar a los padres y familiares de niños con pérdida auditiva toda la información y apoyo que necesitan.

      Esta semana han aparecido noticias relacionadas con ella y su fundación en los telediarios y hay un artículo muy bueno en la revista de Ana Rosa Quintana. Todo ello lo podéis ver en: http://www.t-oigo.com/

      En el artículo califican a Dale como una "Mujer extraordinaria" y a ciencia cierta lo es.



      N.B: Para los que tengan la vista aguda, en una de las fotos de la revista aparecen Ana y Miguel!

      martes 3 de febrero de 2009

      No me acostumbro

      El Domingo fue mi cumpleaños. Hubo tarta de postre en la cena y cuando Ana y Miguel me cantaron el "Cumpleaños felíz" Paula también cantó. Tanto le gustó que volvimos a encender la velita y lo repetimos.

      El caso es que me ha cantado el cumpleaños felíz decenas de veces y el Lunes ha habido que repetir de nuevo lo de la tarta, la velita y la canción. Me gusta tanto que cante....

      Hoy después del trabajo he llegado a casa y me he encontrado Paula que venía caminando por el pasillo. Llevaba una pelota en cada mano, una roja y otra azul. Iba caminando encantada y ha venido a enseñarme lo bonitas que eran las pelotas.


      No me acostumbro. Todavía me parece imposible que haga todas estas cosas.

      lunes 22 de diciembre de 2008

      Compañeros del camino

      En una de las primeras entradas del blog comenté que escribiría sobre los "Compañeros del camino". Tenía pensado hablar detenidamente de una familia en concreto que es un ejemplo para nosotros de superación.


      Me ha costado mucho escribir esto, han tenido que pasar meses antes de poder ordenar las ideas lo suficiente para poder encontrar un sentido a todo esto.


      ¿Os acordáis del artículo "El primer AAAAAAAAA"?


      Sus padres lo han perdido todo. Su ilusión, su alegría, su desparpajo, han perdido a su hijo.


      Fue este verano. Un virus se lo llevó por delante. Luchó durante un mes como un valiente cuando nadie le daba más que unas horas de vida pero al final se nos fue. Le quedaban muy pocos días para cumplir cuatro años.


      ¿Dónde ha quedado tanto esfuerzo? ¿Por qué algo tan injusto? ¿Esto es el justo resultado de darlo todo por un hijo?


      No hay explicación. Es demasiado.


      Lo único que podemos hacer es recordar y reflexionar todo lo que nos enseñó en sus casi cuatro años de vida. Nos enseñó que a base de esfuerzo se consigue todo lo que te propongas. Que el cariño de los padres y abuelos es lo que te hace crecer. Que no existe el miedo. Que hay que ser muy valiente y echar para delante siempre.

      Hoy su madre nos ha mandado un mensaje para felicitarnos las navidades. Nos sobrecoge que en medio de tanto quebranto se sigan acordando de nosotros. Tienen muchísimo dolor pero expresan con esta felicitación lo que su hijo les enseñó. Nada podrá con ellos porque ellos también son valientes. Él, donde quiera que esté, seguro que estará orgulloso de sus padres al verlos salir poco a poco adelante.

      Los Reyes Magos se han adelantado

      Paula llevaba unos cuantos días apuntando maneras. Se ponía en pie solita, le entraba el miedo escénico y volvía al suelo. Hizo sus primeros pinitos de improviso, 3 pasitos, suelo, arriba, otros tres pasitos... y no se volvió a saber más de tal proeza hasta una semana después.


      Otra vez lo intentó sin avisar. Nos pilló en el salón. Estaba apoyada en la mesa del comedor, algo le llamó la atención de la mesa baja y sin pensárselo dos veces le fue caminado hasta allí. Nos quedamos de piedra. Yo pensaba "se deja los dientes contra la mesa....." pero no, llegó. Y se dio la vuelta para mirarnos toda orgullosa. Miguelito (nuestro hijo mayor) se puso a dar gritos "¡mamá, mamá, que Paula ha caminado!. Para él ha sido muy importante verla caminar porque ya andaba una temporada mosqueado al ver que sus primitos/as 3 meses más pequeños que Paula ya andaban.


      Para rematar la proeza, al poco rato repitió el paseíto. Otra descarga de adrenalina, otra vez a punto de dejarse los dientes contra la mesa, otra vez llegó... y esta vez también se dio la vuelta para mirarnos y se aplaudió a sí misma.


      Han sido 12 meses de fisioterapia, centenares de horas en casa jugando/ejercitando pero ahí está, ha empezado a dar sus primeros pasos.

      miércoles 12 de noviembre de 2008

      Rehabilitación auditiva

      Nos escribe una madre de un bebé de 8 meses diagnosticado al nacer de citomegalovirus. Nos comenta que nació con anomalías congénitas que comprometen la vista, los oídos, tiene paladar hendido, hasta ahora no tiene calcificaciones cerebrales pero su evolución está por verse. Nos pregunta por los aparatos auditivos que usa nuestra hija porque siente que necesita moverse más respecto a la rehabilitación auditiva del niño ya que siente que el bebé va a progresar enormemente cuando pueda relacionar el sonido con lo poco que percibe visualmente.

      Hemos intentado contestarla por email pero su dirección de correo al parecer no es correcta por lo que la contestamos desde aquí.


      Por lo que nos cuentas, tienes mucho trabajo por delante que seguro que se verá recompensado con un hijo feliz.

      Lo primero que te aconsejaríamos es que te apuntes hoy mismo a los cursos por correspondencia para niños sordociegos que tiene la cínica John Tracy. Llámales por teléfono si lo necesitas. Están en California pero hablan español. El link para información sobre el curso es: http://www.clinicajohntracy.org/corres/deafblind.php

      Tu bebé ya tiene 8 meses y a partir de los 6 es conveniente empezar la rehabilitación auditiva. Esto no consiste sólo en adaptarle unos audífonos sino que también conlleva mucho trabajo de rehabilitación auditiva y logopedia.

      Dependiendo de donde vivas (nosotros vivimos en Madrid) te podemos recomendar unos profesionales u otros para la rehabilitación auditiva. Probablemente un profesional en Terapia Auditiva Verbal (Próximamente escribiremos un artículo sobre esto) sea lo más adecuado pero quien más te podrá asesorar al respecto son los profesionales de la John Tracy. La Terapia Auditiva Verbal es lo más avanzado en cuanto a metodología para la rehabilitación auditiva y los resultados son impresionantes. Lo mejor de todo es que con este método, los padres son el elemento fundamental para la rehabilitación ya que es a través de lo que os enseñan a vosotros, la manera en que tenéis que trabajar, relacionaros y estimular a vuestro bebé que se trabaja en la rehabilitación. La clínica John Tracy sigue una línea muy similar. También te recomendamos que te pongas en contacto con los profesionales de la Alexander Graham Bell: http://www.agbell.org

      Te recomiendo que si todavía no lo tienes, consigas ya mismo unos potenciales evocados tanto visuales como auditivos de tu bebé, unas audiometrías conductuales y un examen de la visión para saber en qué punto estáis. La estrategia a seguir es muy diferente dependiendo del grado de sordera y pérdida visual. Por ejemplo, dependiendo de la pérdida auditiva que tenga, habrá que estudiar si lo mejor es adaptar unos audífonos o realizar un implante coclear. Dentro de los audífonos hay una gama amplísima de opciones que de por sí no son ni mejores ni peores en general sino que se adaptan mejor o peor al tipo y grado de pérdida auditiva. En nuestro caso, nuestra hija tiene una pérdida moderada en un oído y severa en el otro y lo que nos han recomendado son los audífonos Inteo-m de la marca Inteo y nos están dando muy buenos resultados.

      Lo importante es que oiga cuanto antes. Cuanto antes mejor, mucho mejor. (Lo siento si esto te produce angustia pero es tan importante que no puedo darle menos importancia). Ahora mismo el cerebro de tu bebé es tremendamente moldeable y es el mejor momento para estimularlo al máximo. Es el momento clave (y único) para asentar unos buenos cimientos.

      lunes 29 de septiembre de 2008

      De Madrid a Sofía pasando por Cuenca

      Nos escribe un amigo que vive en Cuenca comentándome que su mujer tiene una amiga en Bulgaria con un hijo recién nacido que es caso idéntico al nuestro. Nos ha trasladado una serie de preguntas y como son de interés general nos hemos tomado la libertad de contestarlas a través del Blog.

      Tened en cuenta que no somos médicos. Simplente somos los padres de una niña con citomegalovirus que se han recorrido un largo camino de médicos y que están viendo los buenos resultados de mucho esfuerzo y dedicación.

      Las preguntas son:


      · Que si la niña tiene microcefalia. Y si tiene calcificaciones en el cerebro como consecuencia del virus.

      Dos de las consecuencias de una infección por citomegalovirus congénito (infección antes de nacer) pueden ser la microcefalia y las calcificaciones en el cerebro. Además de éstas, puede haber ceguera, sordera, retraso psíquico y motor, retraso en el crecimiento, bajo peso y daños en el hígado y bazo.

      Estas secuelas pueden aparecer desde antes del nacimiento hasta los dos años de vida. A partir de los dos años, también se pueden presentar pero la incidencia baja drásticamente. Esto es muy importante. Hasta los dos años NO SE PUEDE BAJAR LA GUARDIA. Hay que hacer revisiones periódicas especialmente de vista y oído.

      Concretamente las calcificaciones suelen detectarse antes del nacimiento a través de las ecografías y la microcefalia suele presentarse como un retraso en el crecimiento del perímetro craneal según va creciendo el bebé.

      Las consecuencias de ambas cosas son inciertas. Hay niños que tienen el cerebro lleno de calcificaciones y tienen un desarrollo absolutamente normal. Lo mismo podemos decir de la microcefalia. En ambas cosas hay que estar mucho más pendiente de los resultados visibles (la evolución del niño en cuanto a movilidad y desarrollo psíquico) que a las pruebas médicas.

      Tenemos una amiga neuróloga que cuando le trasladamos este tipo de preguntas siempre nos responde con la misma pregunta ¿Pero la niña cómo está? ¿Avanza?. ESO es lo importante.

      Además, ambas afecciones no tienen tratamiento médico (no hay medicinas para ello). Lo único que podemos hacer es trabajar mucho con nuestros niños, mucha estimulación precoz, mucho juego, mucha rehabilitación.


      · Pregunta que cuánto tiempo ha estado haciendo rehabilitación para obtener resultados en movilidad.

      Llevamos con rehabilitación desde los 4 meses y seguimos en ella. En nuestra hija los resultados se vieron pronto pero también es cierto que los resultados se dan "a saltos". Puedes estar trabajando meses un ejercicio sin obtener resultados hasta que de repente un día tu bebé te sorprende haciéndolo con toda naturalidad. La clave es la perseverancia.


      · Qué tipo de ejercicios hacen. En Bulgaria se sigue el método Vojta, al nombre de un científico checo que consiste en gimnasia con presión en determinados puntos.

      Conocemos bien el método Vojta porque es lo que se usa en el Hospital Niño Jesús. Es un método fantástico y conocemos muchos niños que han obtenido progresos formidables. Es importante aplicar el método también en casa. Aquí recomiendan hacerlo tres veces al día y para ello los médicos enseñan a los padres cómo hacerlo.


      · En Bulgaria el tratamiento es solo la gimnasia (no hay medicamentos) y también someter a campos magnéticos. ¿Cómo son los tratamientos en España?

      En España se administra al nacer generalmente el Ganciclovir. Es un antiviral que hay que administrar intravenoso. Tiene muchas contraindicaciones. Tiene el objetivo de frenar los daños del virus aunque no se garantiza.

      También se puede administrar Valganciclovir pero hay que pedir autorización al Ministerio de Sanidad porque es un medicamento que aún está en fase de pruebas. La ventaja es que se asimila mejor que el Ganciclovir pero aun así hay que hacer análisis de sangre al bebé cada 2 semanas porque uno de los efectos segundarios que tiene es que produce anemia.

      El tratamiento dura como máximo 6 meses. Lo único que se ha demostrado hasta el momento es que puede llegar a frenar la progresión de la sordera.

      De los campos magnéticos no he oído hablar. Quizás te refieres a las resonancias magnéticas que es un tipo de pruebas parecidas a las radiografías pero que dan una mayor resolución y además lo hacen por capas.

      El resto de tratamientos es según los síntomas. Si tu hijo tiene sordera, puedes empezar desde el primer día a trabajar con él independientemente del grado de sordera. Tienes cursos on-line en español muy buenos de la clínica John Tracy en http://www.clinicajohntracy.org/corres/index.php

      En el caso de la sordera, es imperativo actuar pronto. Cuanto antes se empiece a trabajar la rehabilitación auditiva mejores resultados obtendremos.

      Y lo principal de todo, ya sea en España o Bulgaria, el tratamiento principal que va a curar a tu bebé eres TÚ. Todo el esfuerzo, cariño y dedicación que le des a tu hijo se traducirá en avances en su desarrollo. Nadie sabe hasta dónde llegarán nuestros niños pero lo que sí que podemos saber es que con nuestro esfuerzo ellos avanzarán hasta el máximo de sus posibilidades.

      martes 16 de septiembre de 2008

      El acuario vuelve a casa


      El pasado Domingo necesitábamos salir a dar una vuelta para despejarnos un poco y cambiar de aires. Tanta visita al médico quema hasta al más fuerte. Lo decidimos sobre la marcha y a las 11:00 de la mañana estábamos en el ZOO con los niños.

      Nuestro hijo mayor (de "casi-cuatro-años" como dice él) disfrutó muchísimo como era de esperar pero la sorpresa nos la llevamos con nuestra hija.

      Nuestra niña iba en su sillita y la sacábamos cada vez que nos parábamos para que viese los animales. Le hacían gracia, les decía hola, adiós, se reía... pero cuando llegamos al acuario se volvió loca de alegría.

      En cuanto vio los peces se transformó. No paró hasta que la cogí en brazos y la pegué literalmente al cristal. Señaló a toooooodoos los peces mientras decía Ahí! Ahí! Ahí! y no se cansaba nunca. Después de un buen rato viendo un acuario había que pasar rápidamente al siguiente porque de lo contrario se enfadaba muchísimo. Le gustó todo, hasta las feísimas morenas y congrios. Con las tortugas estuvo muchísimo rato y cuando llegamos al tanque de los tiburones casi le da un patatús. Era lindísimo ver como señalaba con su minúsculo dedito a los tiburones que pasaban a 10 cm y les decía hola con su manita. Tanto se motivó que hasta empezó a hacer pedorretas, después de estar un mes trabajando la materia con ella sin éxito...

      Estuvimos todo el tiempo que quiso ya que nuestro hijo también estaba fascinado con semejantes bichos (que por cierto, nos dejó muy claro que no le dan ningún miedo "porque ya es mayor").

      Tanto disfrutó que según salimos se quedó dormida hasta la hora de comer.

      Es curioso como cuando menos te lo esperas, hay cosas que activan al 100% a un niño. Es imprescindible hacer todo lo posible para aprovecharlas al máximo y utilizarlas para trabajar el vocabulario, la atención, la coordinación y todo lo que nuestros niños necesitan especialmente.

      Así que la decisión está tomada. El acuario vuelve a casa después de unos pocos meses de ausencia. No os preocupéis que no pondré tiburones...


      martes 29 de julio de 2008

      Nuestra niña cumple un año.

      El pasado día 24 nuestra hija cumplió un año. Esto ha sido motivo de alegría pero también oportunidad para pararse a reflexionar lo que ha supuesto este año o, más bien, este año y siete meses que hemos vivido desde que nos comunicaron la infección por citomegalovirus.

      Ha sido agotador.

      Cierto es que ahora vemos las cosas diferentes, hemos aprendido a apreciar lo que antes dábamos por supuesto y que hemos crecido como personas. Sabemos que hemos avanzado mucho pero todavía no podemos bajar la guardia ni un momento.

      Hace un par de días mi mujer cambió de agenda/móvil y me encargué de traspasar toda la información del antiguo al nuevo. Por un error en la sincronización todas las citas de la agenda se duplicaron y tuve que ir día a día eliminando los duplicados. Fue apabullante ver las centenares de citas con médicos que hemos tenido este último año. Digo "hemos" y tendría que decir "mi mujer ha" porque ella ha ido sola a casi todas las visitas ya que yo sólo he podido acompañarla en una de cada 10 citas.

      Hemos recorrido ya mucho camino y queda todavía no sabemos cuánto por andar. Ha merecido la pena el esfuerzo y más aún cuando vemos todo lo que ha progresado nuestra hija. Nuestra niña ha luchado mucho por avanzar desde el primer día. Se ha adaptado a los innumerables cambios de horario y rutinas necesarios para cualquier bebé. Ha colaborado siempre con los audiólogos, fisioterapeutas, neurólogos, rehabilitadores, logopedas, otorrinos, oftalmólogos y demás médicos que ha tenido que visitar y es algo que todos los médicos nos han resaltado. Nos ha demostrado que es una "niña 10" y nosotros nos esforzaremos para estar a su altura.

      jueves 17 de julio de 2008

      Bajamos ligeramente la velocidad de crucero

      Hoy nos han dicho en rehabilitación que no se ve nada fuera de lo normal en la resonancia magnética referente al cuello. Otro cantar es el cerebro donde se ven claramente rastros del paso del virus pero que no están afectando el desarrollo de nuestra hija.

      Lo mejor de todo es que en lugar de tener que ir todas las semanas a rehabilitación, estimulación temprana y fisio ahora sólo tendremos que ir cada 15 dias aunque sólo sea durante el verano. La labor que están haciendo en el hospital Niño Jesús y nuestro trabajo en casa siguiendo sus directrices está dando muy buenos frutos y por ello se empiezan a espaciar las visitas.

      Por cierto, mi mujer les comentó que yo había empezado a hacerle masajes en el cuello a nuestra hija sin su permiso y que habían dado resultado... y no se enfadaron!

      ¡Habló!

      Hoy cuando he llegado a casa, mi niña me ha visto y ha dicho un gran ¡OA! (hola a su manera...) mientras me saludaba con su manita.

      No ha sido una casualidad. Lo ha dicho intencionadamente. Hemos repetido la situación varias veces y lo ha vuelto a hacer.

      Con 11 meses, nuestra niña ha empezado a hablar!

      miércoles 18 de junio de 2008

      Y el cuello se enderezó...

      Hemos pasado por un encefalograma, una ecografía, dos oftalmólogos, dos radiografías y los doctores no descubren el motivo por el que tuerce el cuello. Estamos a la espera de la resonancia magnética pero tengo la sensación que tampoco verán nada... Dicen que todo está aparentemente bien, las vértebras, los músculos, no es ningún problema neuronal y no es estrabismo.

      Así que he de confesar que me he hartado y me he puesto manos a la obra.

      Seguro que si esto lo leen los fisioterapeutas me matan pero correré el riesgo para que veáis que el sentido común y nadie mejor que los padres pueden muchas veces encontrar la solución a los problemas de nuestros hijos.

      Hace un par de semanas tuve tortícolis. He estado muy dolorido durante 10 días y aún me queda un resto de dolor cuando giro la cabeza a la izquierda. Los médicos nos habían hablado de que había una posibilidad de que lo que tuviese nuestra niña fuese "tortícolis congénita" pero sólo lo mencionaban pomo mera hipótesis.

      Yo me dí cuenta que el movimiento de mi cuello y el de ella estaba limitado de la misma manera. Se giraba y ladeaba fácilmente hacia un lado pero no para el otro.

      Algunos saben que tengo buenas manos y me dicen que debería haber sido fisioterapeuta. Algo aprendí cuando estuve ayudando en un dispensario médico en Albania durante tres veranos así que me envalentoné y con mucha suavidad he estado haciéndole masajes y estiramientos durante unos días. Yo no dije nada a nadie...

      Y el caso es que ahora ya no tiene torcido el cuello.

      Será casualidad...

      ¿Gritamos MILAAAAAGROOOOOO?

      Ayer tocó la revisión de potenciales evocados que hicieron a nuestra niña hace seis meses. Como recordaréis fue la ocasión donde nos dijo el doctor que nuestra hija veía sólo el 50% de lo normal y que estaba prácticamente sorda.

      Pues bien, seis meses después, este mismo doctor nos ha dicho que la sordera es de sólo 30 dB en el oído derecho y 60 dB en el izquierdo y que de la vista está perfecta...

      Y ha vuelto a hacer lo mismo. Emitir un diagnóstico exclusivamente a la vista de una prueba realizada por un ordenador sin ni siquiera molestarse a hacer la más mínima exploración. Con tan solo haber hecho un par de exploraciones básicas se habría dado cuenta que ve perfectamente y que oye al menos algo. Y lo que es peor, cuando mi mujer le dijo que nuestra niña era capaz de seguir con la vista cualquier cosa, que todos los doctores nos habían resaltado la buena atención visual que tenía, él se limitó a reafirmarse en SU prueba.

      Me imagino que si un día se cae un electrodo durante la prueba también dirá sin inmutarse: "por lo que dice la máquina, su hijo está muerto...". Aunque el niño esté dando saltos en la camilla.

      Indignante.

      domingo 8 de junio de 2008

      Taller Sordera y Familia

      La Fundación Clave organizó el pasado 13/5/08 el Taller Sordera y Familia. Trajo como conferenciante a David Luterman, Audiólogo con una dilatadísima experiencia en rehabilitación auditiva de niños.


      La charla fue muy esclarecedora porque describió con gran realismo las diferentes etapas que atraviesa una familia y su entorno ante un hijo sordo.


      Tanto nos gustó que le solicitamos por email si podíamos trascribir las notas que tomó mi mujer y publicarlas en nuestro blog a lo que muy amablemente nos contestó que estaba encantado de que lo hiciésemos.



      Éstas son las notas:


      La primera etapa, una vez confirmada la sospecha de la sordera y la lucha (demasiado dura con frecuencia) por el diagnóstico, es el duelo. Con frecuencia, por fortuna este duelo (entiéndase duelo la fase en la que te enfrentas a una situación no deseada que puede hacer pasar a la persona por diferentes fases de ansiedad, negación, tristeza, depresión e ira) se presenta de manera diferente y en momentos diferentes en el padre y la madre. Esto puede llevar a situaciones de tensión y culpabilidad pero también es fundamental para que uno "tire del carro" cuando la pareja está pasando por sus peores momentos.

      A todo esto se suma incomprensión y frecuente negación del entorno de amigos y familia. Es así, no hay que culpabilizar a nadie. Es lo mejor que sabemos hacer las cosas ante este tipo de situaciones.

      Esto lleva a una honda sensación de Soledad y a no encontrar hueco para el Dolor que se siente.

      Desde el principio, hay que tener siempre presente que un niño sordo es ante todo un Niño y como tal se comporta, sea sordo o no. Tienen la necesidad de ser tratados como niños y disfrutar de su niñez.

      Hay que ser conscientes de la importancia de que los padres sean quienes aprendan a ser los terapeutas de sus hijos. Deben ser el centro de la terapia. Nadie mejor que ellos van a ayudar a su hijo.

      Es importante también buscar un hueco donde los padres puedan expresar su dolor y que alguien lo valide y ratifique.

      Una vez superada la primera etapa, se entra en la "fase de rutina". Parece que puedes estar "bien" pero se producen situaciones que desencadenan el resurgimiento del dolor. El dolor siempre estará ahí.

      Los sentimientos están ahí. Es inútil intentar controlarlos. Lo importante es reconocerlos y poderlos expresar en un ambiente acogedor. Lo que sí podemos controlar es el comportamiento.

      Expresarse, reponerse y CONTINUAR.

      El dolor se va diluyendo aunque nunca desaparece del todo. El hijo da a los padres un Don, un Regalo, que aparece bajo el dolor. Esto no es evidente pero buscándolo se encuentra. Hará sentirse alegre por educar a un niño con necesidades especiales.

      Cambia las prioridades de la vida.

      La sordera de un hijo descubre a los padres habilidades que no conocían de sí mismos. Hace crecer, ser mejores personas.


      Puntos para el éxito en la gestión del desarrollo del niño sordo:

      1.- Autoestima alta de la madre.


      2.- Cuando la familia siente que las cosas pueden ocurrir, y que ellos son capaces de conseguirlo y seguir adelante.

      3.- Encontrar un sentido filosófico que responda a las preguntas ¿Por qué yo? ¿Por qué a mí?. No caer en la autolamentación.


      4.- Que la carga sea compartida. La madre suele llevar la mayoría de la carga. Que la madre se sienta apoyada, acompañada, aunque el padre no sea quien físicamente haga siempre las cosas.

      martes 13 de mayo de 2008

      Hemos cogido cariño al Martes y 13

      Hoy nos hemos tirado toda la mañana en el Hospital del Niño Jesús. Teníamos neurólogo y oftalmólogo.

      Todo ha ido bien. Nuestra niña está progresando muy bien neurológicamente, su perímetro craneal es proporcionado con su peso y talla y la vista sigue todo correcto.

      La única pega es que seguimos sin saber por qué continúa ladeando la cabeza... pero seguimos investigando.

      Las afecciones por citomegalovirus congénito por lo general se manifiestan al nacer (incluso antes de nacer ya se detectan con las ecografías de alta definición) pero no se puede bajar la guardia hasta que cumpla 2 años. Cierto es que el tiempo va a nuestro favor porque la incidencia disminuye según pasan los meses.

      Otra cosa que me he fijado es que mi mujer y yo ya no padecemos el "síndrome de la sala de espera". Me explico: antes, lo pasábamos fatal cuando estábamos esperando que nos diesen un resultado de un electroencefalograma o un TAC o alguna otra prueba gorda. Era como la angustia que pasaba de pequeño cuando iba a ver las notas de final de curso pero multiplicado por 100. Pues bien, ahora yo no sé por qué pero de alguna manera hemos "hecho callo" y lo sobrellevamos realmente bien.

      Hoy también he tenido la oportunidad de estar casi un par de horas en la sala de espera de neurología. Estaba hasta arriba de gente y había desde niños que no sé por qué estaban ahí hasta casos realmente muy complicados. Y con los niños están sus padres o abuelos. Creo que todos deberíamos pasarnos de vez en cuando por una sala de espera así para realmente apreciar nuestro día a día y ver lo poco que hace falta para ser felices.

      martes 29 de abril de 2008

      Seguimos avanzando

      Nuestra niña está realizando grandes avances. Está empezando a gatear lo cual nos llena de alegría porque es un hito decisivo en la motricidad. El poderse desplazar por toda la casa le ha avivado aun más la curiosidad y se ha convertido en un caracol fisgón que a la que te descuides está tirando de cualquier cable.

      Además hemos podido confirmar el grado de su pérdida auditiva (sigue igual que hace 3 meses) y la vista ha mejorado. Hay una ligerísima sospecha de estrabismo que podría explicar la leve inclinación de cabeza y el astigmatismo está corrigiéndose por sí solo.

      Hoy toca encefalograma. Veremos por dónde sale el sol mañana!

      jueves 17 de abril de 2008

      Ayer nos dieron por todos lados

      Llevábamos una pequeña temporada más o menos tranquilos porque la evolución de nuestra pequeña parecía que iba bien pero en la revisión de ayer de Rehabilitación las cosas no salieron como esperábamos.

      La doctora nos dijo que nuestra niña no mejoraba de la desviación en el cuello que tenía pese a la rehabilitación y que había que ponerse a buscar la causa. Puede ser la vista (segundo aviso....), una malformación ósea o cualquier otra cosa que habrá que descubrir para darle remedio.

      Por otro lado, nos dijo que nuestra niña no presta atención a las caras. Con los objetos la cosa va bien pero no le llaman la atención las caras y eso no es del todo normal para un bebé de 9 meses.

      Si a esto le sumas que nos dice que su perímetro craneal está en el percentil 10 y que esto también habrá que mirarlo, el resultado es que te entra un MIEDO tremendo en el cuerpo.

      El caso es que en los próximos 10 días aparte de lo que habitualmente tenemos tendremos que ir/hacer:

      - Radiografía del cuello
      - Resonancia magnética de cuello, cráneo, cócleas y columna.
      - Oftalmólogo
      - Encefalograma
      - Neurólogo

      La verdad es que pasamos muy mala tarde y hemos dormido poco. El miedo es irracional y poco se puede hacer contra él.

      Lo que no nos hemos permitido es quedarnos parados.

      Mi mujer ya ha pedido todas las citas. Desde que llegamos esta tarde de logopedia hemos estado imprimiendo las fotos de caras que me han pasado mis compañeros del trabajo y trabajando con la niña tal y como nos ha dicho la rehabilitadora para estimularla.


      Acabo con una frase de mi mujer:

      "Creo que no podemos hacer más que pensar sólo en el día que comienza, y en lo que podemos hacer cada día."

      jueves 10 de abril de 2008

      A la espera del Salto

      La semana pasada tuvimos una larga entrevista con la responsable de logopedia infantil del Hospital de La Paz. Como ya os comenté, es una persona con un gran carisma, excelente profesional y tremendamente humana.

      Nos escuchó todos nuestras dudas y agobios, nos dio toda la información que necesitábamos y nos asesoró sobre los siguientes pasos que debemos dar.

      Entre todas las cosas que nos dijo me quedo con una que me llamó particularmente la atención:

      Los niños se desarrollan "a saltos". Cuando menos te lo esperas, después de muchos días de trabajo, tu niño de repente empieza a hacer algo que el día anterior ni intentaba.


      Y en eso estamos. Nuestra niña ya emite sonidos vocales pero le falta dar el "salto" de empezar a articular sus primeros GA, GA...

      Así que lo que toca ahora es ejercitar la paciencia. Y de eso ya sabemos un rato....

      martes 25 de marzo de 2008

      Los 4 pilares del desarrollo de un niño

      Un día nos dijeron que sería bueno que a nuestra hija la vieran en el servicio de Atención Temprana del hospital para que la evaluaran y, si lo creían conveniente, incluirla en el programa de estimulación para bebés. Una de las primeras palabras que me dijeron fueron: "El oído es un órgano vital". Por fin. Por fin lo escuchaba de manera clara y tajante por parte de un profesional. A estas alturas parece obvio, pero si la sordera resulta tan compleja y difícil de afrontar, es muchas veces porque no se piensa en que el oído sea un órgano vital. Y sobre todo para un bebé, que aun ha de desarrollar complejos mecanismos en el cerebro para desarrollarse y poder llegar, un día, a entender y emitir conceptos, ideas y palabras. Y como no es algo visible, la detección es un camino difícil de seguir.

      Así que con esta premisa, que consiguió captar toda mi atención, continuó explicando:

      El desarrollo de cualquier bebé, se basa en 4 pilares:

      - la audición
      - la psicomotricidad gruesa
      - la psicomotricidad fina
      - la sociabilidad.

      Pues bien, un bebé con pérdida auditiva, o sordo, no sólo no cuenta con el primer pilar, sino que podrán verse afectados en mayor o menor medida los otros 3 pilares. De manera que igual que buscamos medios para solucionar la sordera, también hay que buscarlos para que el resto del desarrollo sea el mejor posible.

      Nos dijo que para los dos primeros pilares, ya estábamos en camino (Rehabilitación auditiva y Fisioterapia). Y que nos recomendaba para el tercero, incluirla en el programa de estimulación temprana, que no es otra cosa que seguir desde un punto de vista profesional, su evolución en la manipulación de objetos, juego, y desarrollo. De manera que se trabaje con ella a base de jugar, (ella se lo pasa en grande!) pero potenciando aquello que le cueste hacer más y suponga o le pueda suponer en un futuro, un retraso. De manera que no sólo detecta, sino que estimula y previene.

      Y para el cuarto pilar, no menos importante, el de la sociabilidad, nos recomendaba escolarizarla a partir del año (a no ser que exista alguna razón médica que indique lo contrario).

      La "carretera" hay que recorrerla, pero además sin saltarse algún tramo que pase desapercibido. Y la suerte es encontrarse a quien te va diciendo cómo pasar por toda ella, y además por qué.

      Nos mudamos a pedromartinezdiaz.blogspot.com

      Llevo dos semanas intentando acceder a mi antiguo blog sin éxito ( http://citomegalovirus.blogspot.es/ ).Un virus ha infectado el servidor de blogspot.es y no han hecho nada por arreglarlo por lo que he creado una nueva cuenta a la que voy a transferir los artículos ya publicados.

      Audiometrías conductuales en RV Alfa

      Uno de los problemas más difíciles de resolver con un bebé hipoacúsico es medir su umbral auditivo. Para ello hay pruebas subjetivas (Audiometrías conductuales) y objetivas (potenciales de tronco evocados). En principio, unas y otras deberían dar resultados coherentes pero hay veces que no es así y todo se complica hasta casi volverte loco tal y como ha sido en nuestro caso. De ahí la necesidad de ambos tipos de pruebas para confirmar o descartar los resultados.

      No sabemos porqué pero en nuestro caso ha habido resultados muy dispares en las pruebas de potenciales evocados. Haber hecho un diagnósitico sólo con estas pruebas habría sido un disparate.

      Nos recomendaron hacer una audiometría conductual en RV Alfa y la experiencia ha sido muy positiva. Se han tomado todo el interés del mundo en hacer dia tras dia audiometrías hasta estar completamente seguros de los umbrales de audición. Nos han recomendado los audífonos mejor adaptados para las necesidades de nuestro bebé y, una vez adaptados, han hecho todas las pruebas necesarias hasta estar satisfechos y seguros de la ganancia que le proporcionaban.

      La verdad es que estamos encantados. Ayer nos confirmaron que nuestra niña oye muy bien con los audífonos. Esto nos hace llenarnos de energía para tirar adelante y coger muchas fuerzas para capear los futuros temporales.

      Todavía me emociono cada vez que llamo a mi niña, me oye, se gira y me sonríe.


      Escrito el 11/03/2008 23:08

      El logopeda en casa

      Ayer ocurrió algo curioso que nos hizo darnos cuenta una vez más de la responsabilidad que tenemos todos en la rehabilitación de un bebé con problemas.

      El ejemplo es de logopedia pero podría también contar historias análogas de fisioterapia y estimulación precoz que tienen en común a los dos protagonistas: Nuestro hijo mayor (3 años) y nuestra hija afectada por citomegalovirus congénito (7 meses).

      Nuestra niña tiene un retraso psicomotor leve aparte del problema de hipoacusia y una poco probable afección de la vista todavía por confirmar/descartar. Nuestro hijo mayor es consciente de ello (a su manera...) y está siempre encantado de jugar con su hermanita tal y como lo hacemos nostros y de participar tanto en las sesiones de rehabilitación como en las de logopedia. Lo sorprendente es que tiene una capacidad de asimilar los juegos y técnicas que utilizan los médicos asombrosa y luego las aplica de manera natural con su hermanita.

      Ayer sus "esfuerzos" dieron un gran resultado.

      Todo empezó cuando en logopedia se estropeó uno de los juguetes que usan mucho. Se trata de una especie de micrófono con luces y música que les llama mucho la atención a los niños y que sirve para que asocien sonidos a estímulos visuales. Pues bien, un cable se desoldó y como "papá todo lo arregla" me lo llevé a casa para apañarlo. El Domingo por la mañana saqué el soldador y con la inestimable "ayuda" de nuestro hijo lo arreglamos sin que nadie ni nada se quemase en el intento.

      Y como no, nuestro hijo lo tenía que probar y no se le ocurrió mejor manera que hacerlo con su hermanita.

      Estuvo no sé cuanto tiempo haciendo las mismas cosas que hacen los logopedas y como nuestra niña estaba encantada le dejamos. Una y otra vez repetía la cantinela:

      Suenaaa, suenaaaa

      Se mueveeeeee, se mueveeeeee

      Tiene luuuuces, luuuuuces

      Seeeee vaaaaa, seeeee vaaaaa

      Noooo, noooo, noooo, ya no sueeeenaaaaa

      Ya no hay, noooo hay, noooo hay....

      ¿Donde está? ¿Donde está?

      Y nuestra niña, además de reírse un montón, empezó responder con balbuceos cuando el micrófono desaparecía.

      Nunca había hecho nada parecido y por lo que hemos podido comprobar, le ha gustado decir balbuceos porque ahora no hay quién la pare....

      Conclusión: hay que estar siempre alerta, aprovechar cualquier situación y todo recurso para hacer avanzar a nuestros críos. Los profesionales hacen una gran labor pero somos los más cercanos los que podemos, mejor que nadie, hacerles progresar. Sólo un apunte más: es imprescindible hacerlo desde el juego de manera relajada, espontánea y divertida. Nuestros niños, además de necesitarlo, se lo merecen.


      Escrito el 03/03/2008 16:56

      La carretera, sus cuestas, curvas y kilómetros

      A diario caigo en la misma idea:

      Nos la estamos jugando.

      De nosotros, y sólamente de nosotros depende que nuestra niña tenga las mismas oportunidades que cualquier otra niña. Si quiero que mi niña pueda ir al colegio, a la universidad, optar por un trabajo y realizarse como persona, HOY hay que actuar. La sordera no espera. Lo que no avances hoy no lo recuperas mañana.

      Y me entra una angustia que me paraliza. Pero por poco rato porque no hay tiempo que perder.

      Como ya he dicho otras veces, cada día tiene su afán y hay que ocuparse del día a día más que pre-ocuparse del mañana. Aunque por si acaso, siempre hay que estar oteando el horizonte.

      Lo voy a intentar explicar con una analogía:

      La carrera contrarreloj que supone luchar contra la sordera es como ir por una carretera corriendo y el único dato que tienes es la dirección:

      Hacia delante.

      No sabes cuántos kilómetros llevas recorridos ni los que quedan, te encuentras con cuestas empinadas que te desgastan, hay días de niebla que ni siquiera sabes si estás en la carretera o te has salido en una de sus curvas, y a menudo llueve y no hay nadie que te de un paragüas. Muchas veces te haces ilusiones porque crees que ves la meta pero cuando llegas allí lo único que ves es que la carretera sigue y sigue hasta perderse en el horizonte. Y para hacerlo más duro, de vez en cuando, sin saber por qué, en un mes deshaces lo que has avanzando en varios años.

      Y dudas.

      ¿Estaré en la carretera que llega a la meta?
      ¿Y si esto no llega a ninguna parte?
      ¿No habrá atajos?
      ¿No hay manera de ir más rápido?
      ¿Tendré fuerzas para llegar a la meta?
      ¿Y si yo no corro, quién lo hará por mí?

      Y lo importante es darse cuenta que lo único que vale es correr, dejarte la piel corriendo y cuidarse para que mañana también puedas correr y con ello conseguir, paso a paso, que tu hija salga adelante.

      Nadie te asegura que llegues a la meta. Pero lo que es seguro es que, si corres, te acercas cada día un poco más a la meta.

      Espero que, dentro de quién sabe cuanto tiempo, nos encontremos todos en la meta.


      Escrito el 27/02/2008 00:14

      El primer ¡AAAAAAAA!

      Hoy en logopedia he asistido a algo mágico. Uno de los niños con el que coincidimos muy a menudo por fin se ha decidido a hablar. Es un niño de tres años que ha necesitado muchísimo esfuerzo para salir adelante porque nació con varias complicaciones que comprometieron su desarrollo. Sus padres y abuelos son en mi opinión unos héroes que están sacando a fuerza de empeño, coraje y miles de horas de dedicación a su hijo adelante.

      Y hoy, cuando le dices AAAAAAA y le signas la letra A, te responde ¡¡¡AAAAAAA....!!!, y lo mejor de todo, lo dice con una mirada llena de orgullo que te pone los pelos de punta.

      Felicidades a los padres, a los abuelos y al formidable equipo de logopedia que no han descansado hasta conseguir este primer éxito.


      Escrito el 19/02/2008 21:59

      Ocuparse vs. Pre-ocuparse

      Tener a un niño que requiere mucha atención es algo muy cansado. Si a esto le sumas la continua incertidumbre sobre si aparecerán nuevas lesiones o cómo evolucionarán las ya existentes, hay dias que uno tiene la sensación que no va a tener fuerzas para sacarlo adelante.

      La manera mejor para no desfallecer que he encontrado es "ocuparse" en lugar de "pre-ocuparse": Intentaré explicarme con el ejemplo: De nada vale preocuparse por lo que nos dirá el oftalmólogo la semana que viene. Hoy lo que toca es ir a logopedia a las 3:45 y aprovechar qie tengo la mañana libre para jugar con ella. Si me estoy comiendo la cabeza con lo que nos dirá el oftalmólogo y lo que tendremos que hacer si las pruebas salen mal y lo complicado que se puede poner el asunto... al final lo único que conseguiré es pasar un día angustiado, no jugar con mi niña y no aprender nada en logopedia.

      Conclusión: Cada día tien su afán y mañana ya veremos por donde amanece...


      Escrito el 13/02/2008 23:19

      Hoy premio doble

      Hoy ha sido un gran dia.

      El oftalmólogo nos ha dicho que el no ve nada mal en la vista de nuestra niña y que no nos preocupemos por los potenciales evocados que indicaban lo contrario. En Junio volveremos a otra revisión así que que de momento ese frente está tranquilo.

      Además ha empezado de nuevo a emitir sonidos. No sabemos porqué pero desde que le pusieron los audífonos hace tres semanas se había quedado completamente callada. Reirse se reía mucho pero no decía ni pío... Pues hoy a base de jugar con ella a "me voy leeeeejos... vengo ceeeerca..." (sí, igual que Coco en Barrio Sésamo) ha empezado a hacer ruidos para que viniese cada vez que me iba. Creo que he ido y venido lo menos cincuenta veces. :-)



      Escrito el 13/02/2008 23:02

      Logopedia en La Paz

      En el post anterior, he mencionado el congreso de Anfas. Pues bien, fue en ese congreso en el que conocimos el servicio de Logopedia Infantil que hay en el Hospital La Paz. Una de las ponencias la dio una mujer muy menuda llamada Belén y explicó cómo trabajaban y los resultados que tenían.

      Quedamos fascinados.

      Sabíamos que teníamos que ir allí costase lo que costase.

      Belén es una persona que desprende energía. Vive su trabajo con tanta pasión y optimismo que irradia y contagia a todos. Tiene un equipo de logopedas fantástico y lo que es mejor, forman un equipo multidisciplinar junto con los otorrinos, cirujanos y audiólogos. Esto les da un conocimiento de cada caso muy preciso y les permite corregir cualquier problema inmediatamente.

      Fué más fácil entrar en La Paz que lo que esperábamos. En el intermedio de la siguiente charla dimos con Patricia de FIAPAS. Ella conocía a Belén y nos dió su teléfono. La llamamos y dos días después nos recibió en su consulta. Nos dedicó todo el tiempo del mundo, nos animó muchísimo y nos dijo que empezábamos después de Reyes (era justo antes de Navidad).

      Fue el mejor regalo de Reyes!


      Escrito el 07/02/2008 22:22

      El "Milagro americano"

      El contacto nos llegó a través de una cuñada de una vecina. Nos dijo que en la web de esta clínica había mucha información sobre qué hacer con niños con sordera y que tenían un curso por correspondencia muy bueno. La verdad es que a mí me sonaba lo del curso por correspondencia a lo de "aprenda a tocar la guitarra en 15 días..."

      Su web es fabulosa, está todo en español y lo más impresionante, es completamente gratis...

      La podéis encontrar en http://www.clinicajohntracy.org

      Nosotros vamos por la tercera entrega del curso. Es realmente bueno, cubre desde los aspectos más básicos hasta los más específicos para tu caso.

      Su filosofía es cuando menos curiosa. Se centran en enseñar a los padres a cuidarse para que puedan cuidar mejos a sus hijos con necesidades especiales.

      Tuvimos la suerte de conocer a dos miembros de la clínica en el congreso de ANFAS y nos quedamos encantados de lo positivos que son. Colgaron de su web todas las presentaciones y documentos de los que nos hablaron. Los podéis encontrar en http://www.clinicajohntracy.org/ANFAS2007/

      Y si os suena de algo lo de John Tracy, es normal. Es el hijo del actor Spencer Tracy pero si queréis leer la historia no tenéis más que ir a su web...


      Escrito el 07/02/2008 20:29

      Los primeros pasos

      Voy a intentar resumir los primeros pasos que hay que dar (en mi opinión) desde el momento en que se sabe que hay una infección por citomegalovirus.

      Voy a partir del caso en que se detecta durante el embarazo.

      1.- Ir o bien al hospital 12 de Octubre o bien a La Paz. En ambos hospitales hay magníficos médicos con mucha experiencia sobre le citomegalovirus.

      2.- Hacer controles al feto con ecografías de alta resolución para detectar calcificaciones cerebrales o agrandamiento del hígado o bazo. (síntomas de infección del feto)

      3.- En muy determinados casos, se propondrá una amniocentesis para detectar si hay infección en el feto.

      4.- Por supuesto, dar a luz en uno de estos dos hospitales. Puede que no sean lo más "idílico" estar en una habitación compartida pero en estos casos este tipo de cosas quedan en un segundo lugar...

      5.- Según nace el bebé, habrá que hacerles una serie de analíticas para detectar si tiene infección o no. En este punto no hay excusas: aunque el bebé tenga una apariencia estupenda y un buen peso, hay que exigir estas pruebas. En los dos hospitales que comento lo harán inmediatamente. Por supuesto, si el bebé nace con síntomas (petequias, calcificaciones, bazo inflamado....) estas pruebas también habrán de realizarse.

      6.- En el caso que no se detecte al nacer porque no ha habido ningún indicio y no se han hecho las analíticas nada más nacer, hay una alternativa. Hay que solicitar que recuperen el cartón de la "prueba del talón" que se hace a todos los recién nacidos y hacer las analíticas con esa muestra. Requiere un poco de papeleo pero los médicos saben cómo hacerlo.

      7.- A partír de ahí hay dos posibilidades, la primera es que no haya infección. En ese caso ¡¡¡felicidades!!! ya no hay más que leer... En caso que se confirme la infección, felicidades también, lo habéis detectado desde el principio y estáis en en la mejor de las situaciones posibles. Vais a poder ayudar a vuestro bebé desde el primer dia!

      8.- A partir de este momento, empezará un carrousel de visitas al médico. Lo primero que harán es administrar Valganciclovir, (una nueva medicación mejor que el antiguo Ganciclovir) Esta medicación también hay que pedirla expresamente al Ministerio de Sanidad y hay que hacer papeleos. En ambos hospitales saben como hacerlo.
      Después vendrán las ecografías, resonancias magnéticas, potenciales evocados, y una larga lista... paciencia, mucho ánimo, perseverancia y sobre todo, no venirse abajo, es largo pero es por una muy buena causa!

      Como nota final os recomiendo que siempre penséis que no hay tiempo que perder, la evolución de un bebé con citomegalovirus siempre será mejor cuanto antes se actúe.




      Escrito el 01/02/2008 12:21

      Ayer tocó palo

      Ayer nos echaron un jarro de agua fría sin avisar. Mi mujer fué a que le hiciesen unos potenciales evocados auditivos (la 5º o 6ª vez que se los hacen) y de paso aprovecharon para hacerle también unos potenciales evocados visuales ya que es otra de las secuelas que, si bien es menos frecuente, también aparece en algunos casos de citomegalovirus.

      El doctor fué tajante. Según las pruebas nuestra niña tiene los nervios oculares dañados y ve un 50% de lo normal. No nos dió más explicaciones ni más información porque se tenía que ir... Es indignante que pueda haber gente tan falta de la sensibilidad más básica que hay que tener para dar este tipo de noticias y ser tan cabrón (porque esta es la palabra) de no dedicarte ni un minuto para darte la información que necesitas.

      Afortunadamente, podemos decir que esto no es la tónica general. Nos hemos encontrado médicos excelentes en todos los hospitales, gente que se interesa, que te dedica el tiempo que necesitas y te informa de manera humana de los resultados.

      Intentaré obviar las malas experiencias con médicos e ir informando de los excelentes profesionales que nos hemos ido encontrando de cada especialidad por si sirve de ayuda.

      Hoy ya nos vamos recuperando del susto de ayer. La verdad es que creemos que nuestra niña ve bien porque desde que nació, su atención visual ha sido algo que todos los médicos han destacado. Ayer en logopedia estuvo jugando con pompas de jabón e intentaba alcanzarlas con sus manitas y digo yo que las pompas no son precisamente objetos de colores vivos y luminosos...

      La experiencia también nos dice que las pruebas de potenciales evocados han sido, al menos en nuestro caso, menos fiables que una escopeta de feria. Los potenciales auditivos han dado siempre resultados muy dispares y al final, de lo que realmente nos hemos fiado han sido de las audiometrías conductuales.

      En fín, al final esto signifca más médicos. Vamos bien surtidos: Fisioterapia 1 vez por semana, entrenamiento audiológico 2 veces por semana, logopedia 2 veces por semana, revisiones y analíticas cada 10 días, curso de habla signada los sábados, y aparte las diversas pruebas que van haciendo... y ahora además el oftalmólogo. Vamos a tener que inventar la semana de 10 días para meter todo esto!

      Para no olvidarme, en los próximos días escribiré sobre:

      Vanganciclovir
      Logopedia en La Paz - Otorrinoralingología
      RVAlfa
      Compañeros de camino
      Pruebas al nacer
      Implante coclear - audífonos
      Habla signada
      Clínica John Tracy
      Cuidarse para poder cuidar
      La carretera, sus cuestas, curvas y kilómetros. (Sí, tiene que ver con todo esto...)

      Hasta mañana!

      Escrito el 30/01/2008 23:23

      Simposio internacional

      El próximo 21 y 22 de Febrero hay un simposio internacional en la fundación Ramón Areces donde se tratará la sordera infantil.

      Una de las secuelas más frecuentes en los niños con citomegalovirus congénito es la sordera (como ha ocurrido en nuestro caso). A finales del año pasado fuimos al congreso de FIAPAS y nos resultó de gran ayuda no sólo por las ponencias sino porque pudimos contactar con muchas familias en nuestra misma situación.

      La información del simposio la podéis encontrar en: http://www.fundacionareces.es/sordera_2008.htm

      Escrito el 30/01/2008 10:28

      Esto hay que escribirlo

      Todo esto empezó el 19 de Marzo de 2007. Después de muchos médicos intentando ver qué es lo que había tenido todo Diciembre tirado en la cama con 39 de fiebre y la ferritina por encima de 600 el médico me dijo: Tú lo que has tenido es una mononucleosis por Citomegalovirus... ¿no estará tu mujer embarazada no...?

      Pues sí, lo estaba. Así que me mandó directamente al ginecólogo con mi mujer.

      Así empezó todo. Han sido 10 meses muy intensos, llenos de miedos, sustos y alegrías y, sobre todo, en los que hemos aprendido a apreciar cosas que antes o bien pasaban totalmente desapercibidas o las dábamos por supuesto.

      Intentaré en este blog ir contando todos los pasos por los que hemos ido pasando, recomendando los buenos profesionales que hemos encontrado y la información que hemos ido obteniendo. Espero que con esto pueda ayudar a otras familias que se encuentran en esta situación y hacérselo un pelín más fácil o al menos, saber que hay otros en el mismo camino.

      Escrito el 30/01/2008 00:15